Contabilidad, ciencia del patrimonio

La contabilidad es la ciencia que nos enseña la manera de anotar en ciertos y determinados libros las diversas operaciones que efectuamos, en forma tal que en todo momento podamos conocer con precisión, exactitud y claridad el movimiento y estado de nuestra casa o establecimiento comercial, o sea nuestra situación económica.

 

Teneduría de libros por partida doble

 

La importancia y utilidad de la Teneduría de Libros son innegables. No sólo es útil a las personas que se dedican al comercio, sino también al obrero y dependiente, al pequeño y grande propietario e industrial y a los mismos profesionales, pues todos, aparte de conceda, necesitan averiguar con exactitud la cuenta y razón de sus intereses.

Nadie podrá negar que del examen de los libros se deducen, casi siempre, los grados de la aptitud mercantil y moralidad en los negocios de quienes los llevan. Los libros son el espejo que refleja los hechos y resultados de la gestión administrativa.
La contabilidad es el verdadero termómetro de la fortuna del comerciante, su guía fiel, su escudo y siempre una garantía para las personas que con él tratan.

Por medio de una ordenada y buena contabilidad podremos conocer la marcha y curso de nuestros negocios, la historia detallada de las operaciones realizadas, determinando, en cualquier época del año, nuestra verdadera situación económica, o sea los beneficios o quebrantos habidos, las causas que los motivaron, dando a conocer la riqueza individual y colectiva del hombre. Al mismo tiempo demuestra la probidad, moralidad e idoneidad del comerciante o industrial, v modera la marcha de sus negocios, si' es desordenada.


CONDICIONES QUE DEBE REUNiR UN BUEN SISTEMA DE TENEDURíA DE LIBROS

Para que la Teneduría de Libros resulte perfecta, debe reunir ciertas condiciones, indispensables para el fin que persigue.
Éstas son:

 

  •     Que el sistema sea sencillo, claro v sistemático.
  •     Que el número de los libros que la forman sea reducido.
  •     Que cada asiento demuestre claramente el deudor y el acreedor de la operación.
  •    Que tenga medios para comprobar la exactitud de las operaciones registradas y que estos medios sean sencillos y fáciles.
  •    Que en cualquier momento pueda darnos a conocer la verdadera situación económica de nuestra casa.
  •    Que esté conforme con las disposiciones vigentes sobre la materia.

 

CONCEPTO DE "CUENTA" EN CONTABILIDAD

CUENTA, bajo el aspecto contable, es el estado o cuadro que da a conocer los valores que debe una persona o cosa y los que le son debidos.
CRÉDITO, DÉBITO Y SALDO DE UNA CUENTA. - La CUENTA se divide en dos partes: el DEBE, que ocupa el lado izquierdo, y el HABER, el derecho de la misma.

Los valores que debe una persona o cuenta forman el DEBE y los valores que le son debidos forman el HABER, llamándose en el primer caso DÉBITO, y en el segundo, CRÉDITO.

Todo lo que se recibe debe anotarse al DEBE de la cuenta que recibe, y al HABER de la cuenta que entrega, y todo como libro legalmente indispensable; esa omisión dentro de dicho régimen señala que se dió más importancia a la faz histórica de la contabilidad que a la previsión; por otra parte, esta ultima debe ser más una preocupación del comerciante mismo que de la ley; el legislador cuidó de que hubiese la mayor garantía posible de exactitud en el registro, como medio para evitar fraudes. Con todo, aun desde este punto de vista, una contabilidad en que no exista el Mayor, sólo permite la verificación de operaciones concretas y aisladas y nunca un conjunto de transacciones o la administración total de un negocio; esto sólo se obtiene usando el Mayor.

El libro Mayor no es sino un reordenamiento del Diario, que tiene como finalidad la clasificación de las operaciones.
El libro Diario muestra todas las operaciones en el orden que se van produciendo, sin hacer distingas por su finalidad o naturaleza ..
El libro Mayor clasifica estas operaciones por su naturaleza y objeto, en rubros apropiados.
La circunstancia de que una ley no haga exigible el Mayor, no quita importancia a los requisitos con que debe mantenerse y que son análogos a los del Diario; tampoco en él ha de borrarse, tacharse, etc., y si bien estas anomalías no le quitarían valor, pueden evitarse cuando se aplica una buena técnica contable.