Créditos personales, pagarés y descuento de documentos de la propia firma

Los Bancos necesitan colocar el dinero que reciben en depósito a plazo fijo, y por el cual deben abonar intereses a sus depositantes. De no hacerla, se verían privados de un beneficio, cuyo importe pasaría a cubrir el pago de los intereses citados, los gastos de administración, ete.
y una de las formas de colocar esos capitales es, entre otras, el Adelanto en cuenta corriente, caso en que el cliente podrá disponer de cierta suma de dinero hasta una fecha determinada, para hacer uso de ella por medio de sus cheques, emitidos contra el Banco que le otorgó el crédito.

De aquí el origen de la frase Girar en descubierto, o sea hacer uso de cierta suma de dinero, sin tener fondos disponibles en la propia cuenta corriente del Banco. Al vencer el plazo acordado para el descubierto, el deudor está obligado a cubrir el monto que hubiere utilizado, uds los intereses respectivos.

Esta forma de operar se hace con su tnél discreción y cautela por parte de los Bancos, por ser la menos conveniente a sus intereses, dada la limitada garantía que encierran esos mismos préstamos. Para el cliente, en cambio, resulta una forma ideal: tiene a su disposición un capital en efectivo, por el que pagará interés si lo usa. El Banco, de acuerdo con lo dispuesto por el Código de Comercio, puede exigir al cliente el cierre del descubierto en cualquier momento, previo aviso al deudor con 10 días de anticipación.

 

DESCUENTO DE DOCUMENTOS DE PROPIA FIRMA

 

Uno de los medios prácticos para que un comerciante o persona pueda obtener dinero efectivo, es el descuento de documentos de su firma.
Para ello, el interesado presentará al Banco una solicitud, haciendo constar en ella el valor del documento que desea descontar y la fecha de su vencimiento.

El Banco examinará los antecedentes del cliente y, hallándolos satisfactorios, acordará el descuento pedido. El cliente llenará entonces el pagaré, extendiéndolo a la orden del Banco, por la suma acordada y al vencimiento convenido. Lo firmará, presentándolo en la Oficina de Descuentos del mismo Banco. Esta oficina liquidará la operación y acreditará en la cuenta corriente del cliente el importe líquido, o sea el importe del pagaré menos los intereses que el Banco se cobra, como beneficio del dinero adelantado.

El cliente podrá en seguida hacer uso de esa suma por medio de sus cheques. A su vencimiento, el deudor que suscribió el pagaré deberá levantarlo, abonando su importe en dinero efectivo. En esta forma, el comerciante habrá dispuesto de cierta suma de dinero por un plazo más o menos largo y no la devuelve sino al vencimiento del documento descontado.
 
De lo cual se desprende que el crédito ha obrado como puente entre el deudor y el acreedor, por medio del pagaré, Ha facilitado el movimiento de cupero efectivo, colocándolo en operaciones productivas.

 

RENOVAClÓN DE PAGARÉ DE PROPIA FIRMA

 

El deudor, al no poder cumplir con el compromiso que tomó a su cargo al firmar el pagaré descontado en un Banco, podrá presentarse al mismo Banco y solicitar la renovación total o parcial del mismo.

A tal efecto, unos días antes del vencimiento presentará la solicitud respectiva. El Banco podrá o no acordarle dicha renovación, teniendo en cuenta su propia conveniencia y los antecedentes del solicitante. Al otorgarle la renovación, el deudor firmará un nuevo pagaré por el mismo importe del anterior (renovación total), lo presentará al Banco, en la Oficina de Descuentos, abonando en la Caja los intereses correspondientes al nuevo plazo acordado. El Banco devolverá el pagaré vencido, quedando finiquitada la operación.

 

Amortización DE PAGARÉ DE PROPIA FIRMA

Amortizar un documento es pagar en efectivo parte del valor del mismo, suscribiendo otro nuevo, a un nuevo plazo, por el resto.
Hay Bancos que admiten amortizaciones periódicas.
En estos casos el deudor, cada 90 días, se presentará al Banco, entregando en efectivo el tanto por ciento convenido como amortización, más los intereses sobre el saldo que queda debiendo, por cuyo importe firmará un nuevo documento por otros 90 días.
La cuota correspondiente a la amortización será constante, variando únicamente los intereses y el valor de los sucesivos pagarés.