You are hereDeudores y acreedores: personificación de las cuentas

Deudores y acreedores: personificación de las cuentas


Toda operación mercantil consiste en un trueque o permuta de valores u objetos por otros equivalentes. En Teneduría de Libros se convino personificar estos valores, haciéndolos capaces de recibir y de entregar; en otras palabras, se considera a esos valores como personas supuestas.
Luego por personificación de las cuentas se entiende la transformación de las cosas materiales (objetos inanimados) en supuestas personas, deudoras de los valores que reciben y acreedoras de los que entregan.

 Sin la personificación de las cuentas será de todo punto imposible la aplicación de los principios fundamentales de la Partida Doble, el principal de los cuales es que en toda operación mercantil debe existir siempre un deudor y un acreedor, al mismo tiempo, por lo menos.
En efecto, ¿podríamos hallar" el deudor y el acreedor de una operación donde no intervienen personas? No. La personificación de las cuentas ha salvado esta dificultad, y por su medio podemos hallar en cualquier operación una persona o cuenta personificada que recibe y otra persona o cuenta personificada que entrega.

 

CONCEPTO DE LA PALABRA DEUDOR Y ACREEDOR

 

En Teneduría de Libros, deudor es el sujeto, persona o cuenta personificada que ha recibido algún valor, proveniente de nosotros, directa o indirectamente, aunque lo que le entreguemos sea en pago de una deuda. Luego, por el solo hecho de recibir un valor, la persona o cuenta personificada" que lo recibe se considera deudora por ese mismo valor recibido.

Inversamente, acreedor es el sujeto, persona o cuenta personificada que, directa o indirectamente, nos ha entregado algún valor, por el simple hecho de entregarlo, aunque nada le quedemos debiendo.

De lo cual resulta que:

  • Todos los valores que entran o cuentas que reciben, son siempre deudores.
  • Todos los valores que salen y cuentas que entregan, son siempre acreedores.