Atracción del producto según los sentidos

Cabe preguntarse por la naturaleza sensorial del producto a vender ¿Atrae a la vista? Es decir, ¿es grato mirarlo? ¿Atrae por su delicada belleza? ¿Realzará el lugar donde se le ubique?

¿Atrae al oído? ¿Se recomendará por su sonido delicado a todo aquel que lo escuche? ¿Es su funcionamiento tan delicado que casi no se oye? ¿Producirá su sonido el deseo de comprado?

¿Atrae al tacto? ¿Desea todo aquel que lo mira deslizar sus dedos sobre su pulida superficie? ¿Determina "la piel que se desea palpar"?
¿Atrae al gusto? ¿Tiene un cierto sabor a guidache? ¿Posee una particular sequedad, humedad, dulzura o acidez?
¿Atrae al olfato? ¿Tiene un aroma ca-racterístico? ¿Huele a fresco? ¿Huele a campo? ¿Tiene un aroma que puede relacionarse con alguna cosa agradable o deseable?

 

Atracción visual

 

La atracción visual, cuando es acentuada con propiedad, le ayudará a vender:
Trajes elegantes. Cosméticos. Automóviles. Muebles.
Pasta dentífrica (para poseer dientes brillantes) .
Flores.
Aparatos para televisión. Telas.
Camisas.
Corbatas.
Artículos de papelería. Comestibles.
Pinturas y barnices. Artículos para empapelar. Alfombras.
Libros y hasta maquinarias.

El hecho es que existen pocas cosas que la atracción visual no ayude a vender.

La atracción auditiva avudará a vender:     '
A para tos de radio. Fonógrafos.
Pianos.
Máquinas de funcionamiento silencioso. Automóviles.

La atracción táctil ayudará a vender:
Cosméticos (suavidad de su textura). Automóviles (fáciles de manejar; terminación lisa, pulida).
Vestidos (la ropa interior no produce escozor, aprecie el suave acabado de la lana).
Jabón (suave al cutis).

Con la atracción gustativa se podrán vender:

Alimentos. Licores. -Flores. Cosméticos.
Probablemente, se estará capacitado para agregar nuevos renglones a estas listas, a medida que se persevere en la indagación iniciada.
El buen vendedor saca ventajas de cualquier circunstancia, de cualquier utilidad; y se concibe que cualquier producto pueda venderse recurriendo a la vista, al oído, al olfato, al gusto y al tacto.
No dejen ustedes de tener en cuenta estas advertencias ni un solo momento, pues les serán de provecho.