Historia del arte comercial o del arte de vender en la economía primitiva

RETROCEDAMOS hasta la época de las cavernas -hasta la Edad de Piedra- para aprender algo referente al arte de vender.  Los primitivos esfuerzos, los orígenes primitivos de este arte, se remontan a la manifestación del trueque. En la época del cavernícola, un habitante de las cavernas probablemente trocaba una piel de león por la hija de un vecino, y otro, probablemente negociaba un nuevo martillo de piedra por una ubicación particularmente agradable y habitable entre las rocas. Llámeselo comerciar, trocar, permutar o cualquier otro nombre, se reconocerá que los negociantes o traficantes tenían que "vender" para llegar a un acuerdo conveniente. En todo momento de la historia, cualquier clase de negocio ha sido guiado por algún esfuerzo vendedor.

Si en épocas pasadas un antiguo agrio cultor tenía manzanas, tomates o cebollas, por medio de las cuales deseaba adquirir otras cosas, debía ofrecer sus productos en la forma más atrayente posible, y mediante una conversación persuasiva y convincente, efectuar la permuta, intercambio o trueque desea. do. En otras palabras, debía lustrar sus manzanas para atraer a las personas que tenían los productos que él necesitaba adquirir en intercambio, y luego "venderles".

Recordemos las definiciones del arte de vender aprendidas anteriormente. Apliquen ustedes estas definiciones a la práctica de vender de hace siglos y encontrarán que los elementos de mutuo provecho y satisfacción eran tan necesarios como lo son hoy. En otros términos, los métodos han cambiado, pero los principios continúan siendo los mismos; los métodos empleados para vender han mejorado, pero las causas que mue• ven a vender y comprar son iguales a las que regían en los días en que nuestros antecesores cazaban dinosaurios.

Desde los tiempos  más remotos, las personas han "vendido"; y por medio de esta "venta", que originariamente se definió como trueque o permuta, han sido vendidas todas las cosas conocidas bajo el sol, desde prestación de servicios hasta elefantes blancos.
 

 

VENTAS INCONSCIENTES

 

Consideremos unos pocos ejemplos de venta, los cuales acontecen generalmente en la vida diaria sin que los protagonistas tengan conciencia de que están realizando una "venta" en estricto sentido.
 

  • Cuando un hombre propone matrimonio a una mujer, está "vendiendo".
  • Cuando una mujer logra que un hombre le proponga matrimonio, está "vendiendo".
  • Cuando alguien solicita un empleo, está "vendiendo".
  • Cuando un esposo trata de probar la coartada por haber llegado tarde al hogar, está "vendiendo".
  • Cuando una secretaria ensalza las virtudes de su jefe, está "vendiendo".
  • Cuando una madre orgullosa alaba las virtudes de su hijo, está "vendiendo".
  • Cuando un orador público trata de convencer a un auditorio acerca de sus' opiniones, está "vendiendo".
  • Cuando un artista se deshace en alabanzas sobre el cuadro que ha pintado, está "vendiendo".
  • Cuando un vendedor ambulante lustra las manzanas que lleva en su carro y luego alaba el sabor agradable de sus frutas, está "vendiendo".
  • Cuando un pequeño vendedor de pe-riódicos vocea los títulos de los diarios, está "vendiendo".
  • Cuando el mozo pregunta si la comida "ha estado bien", está "vendiendo".

En cualquier momento que existan servicios, ideas, opiniones, u otras clases de intereses en juego, nos enfrenta. mas siempre con la "tarea de vender",