Acuerdo anglonorteamericano como complemento de Bretton Woods

LAS OPERACIONES DEL BANCO

 

Desde que inició su funcionamiento hasta el 31 de marzo de 1949, el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento había otorgado 12 préstamos por un equivalente total efectivo de 538,5 millones de dólares. He aquí la nómina de los prestatarios y sus garantes, con sus respectivos importes expresados en dólares:

Reino de Bélgica (16.000.000); Reino de Dinamarca (40.000.000); Credito National, garantizado por la República de Francia (250.000.000); Gran Ducado de Luxemburgo (12.000.000); 2 préstamos a La Financiera con garantía del Estado Mexicano por 24.100.000 y 10.000.000 respectivamente; 2 préstamos a los Países Bajos por 191.044.212 y 3.955.788 respectivamente y 4 préstamos a entidades holandesas garantizadas por el gobierno de Holanda por estos montos: 3.800.000; 1.900.000; 1.900.000 Y 3.800.000 dólares.

EL FUNCIONAMIENTO de estos dos organismos, no ha respondido al optimismo que inspiró su creación como instrumentos esenciales para llevar a rápido término el ordenamiento monetario mundial. Conspiró contra ello la situación a que han quedado reducidos por la segunda guerra mundial algunos países de importante gravitación internacional, entre los que se encuentra en primer lugar Inglaterra.

 

EL DÉFICIT DEL BALANCE DE PAGOS DE INGLATERRA

 

Según la información estadística oficial suministrada al Parlamento inglés en diciembre de 1945, el Reino Unido necesitará un período de 3 a 5 años para poder equilibrar su balance de pagos, estimándose que el déficit acumulado hasta el año 1950 ascenderá a alrededor de f 1.250 millones.

Es que durante la segunda guerra mundial, Inglaterra ha debido desprenderse de sus inversiones en el exterior por un total de { 1.118 millones, calculándose que su rendimiento neto no alcanzará a la mitad de lo que percibió en la preguerra. Si a esto se agrega la gran reducción de su flota mercante y el fuerte crecimiento de su deuda externa, se explica fácilmente el esfuerzo inusitado que tendrá que realizar para equilibrar a corto plazo su balanza internacional de pagos.

Mientras tanto, para estimular estas exportaciones, es imprescindible renovar las maquinarias, hacerse de materias primas y mantener el ritmo habitual de importaciones que no es posible cubrir con su déficit actual en el balance de pagos.

Para suplir estos inconvenientes y permitir que Inglaterra pueda cumplir los acuerdos de Bretton Woods, se concertó en diciembre de 1945 un acuerdo financiero anglonorteamericano que entró en vigor al año siguiente.

El acuerdo comprende tres puntos, a saber:

 

  • 1 La concesión de un crédito de los Estados Unidos a Inglaterra hasta 3.750 millones de dólares.
  • 2 Un arreglo final del préstamo y arriendo y ayuda recíproca, así como la disposición del excedente del material militar radicado en Inglaterra y ajuste de los gastos provenientes de la guerra.
  • 3 La adopción de amplios principios de política comercial para la que se buscará el apoyo de otros países en  una próxima conferencia internacional sobre comercio y ocupación.

Aquí, nos referiremos únicamente a la concesión del crédito y a la política comercial, ya que el arreglo final del préstamo y arriendo da un corte definitivo a este último asunto. El acuerdo tiene por objeto permitir a Inglaterra adquirir bienes y servicios en Estados Unidos en el período transitorio de déficit en sus balances de pagos; que logre mantener reservas adecuadas de oro y dólares, y que reasuma el comercio multilateral actualmente trabado por las tarifas preferencial es y las disposiciones del control de cambios.

 

EL CRÉDITO A INGLATERRA Y LA CONDONACIóN DE LOS INTERESES

 

El crédito, que ascenderá a 3.750 millones de dólares, podrá ser utilizado hasta el 31 de diciembre de 1951, será amortizado en 50 anualidades iguales, la primera de las cuales comenzará a pagarse el 31 de diciembre de 1951 con un interés del 2 % anual. La cuota anual del servicio ascenderá a 31,8 millones de dólares por cada 1.000 millones de dólares de crédito utilizado.

El gobierno norteamericano podrá condonar en cualquier año el pago del interés, si el Fondo Monetario Internacional certifica que el promedio anual de las entradas inglesas provenientes de las exportaciones de mercaderías y operaciones corrientes invisibles fueron sobre el promedio del último quinquenio inferiores al promedio anual de las importaciones inglesas en el lapso 1936-38 y a una suma de  43,8 millones utilizados para pagar o liberar los saldos en libras esterlinas bloqueados durante la guerra con anterioridad a la fecha efectiva del acuerdo.

Esto significa que la condonación anual de los intereses se permitirá solamente cuando la cantidad de moneda extranjera que reciba Inglaterra por sus exportaciones visibles e invisibles, no le permita importar una cantidad mínima de mercaderías y disponer de cierta suma para desbloquear las libras esterlinas acumuladas por los Dominios y otros países.

La condonación se refiere únicamente al pago de los intereses y no a la amortización del capital correspondiente al año de esa condonación.
El acuerdo dispone que ninguno de los préstamos que concierte Inglaterra con su Imperio podrá hacerse en condiciones más favorables para el prestamista, y que la condonación de intereses se hará siempre que se reduzcan proporcionalmente los pagos que tenga que hacer Inglaterra a otros países en concepto de fibras esterlinas bloqueadas y que los gobiernos de la Confederación Británica de Naciones, que le hayan concedido préstamos, condonen asimismo el pago de los intereses.

El 7 de marzo de 1946 se anunció simultáneamente en Ottawa y Londres que el Canadá había concedido un préstamo a Inglaterra -pendiente de aprobación parlamentaria- por 1.250 millones de dólares, al 2 % de interés a partir del 1 Q de enero de 1951 , que será reembolsable en 50 años, contados desde el 31 de diciembre de 1951.

Al otorgarse el crédito norteamericano, se pensó que cuando pagara el primer servicio, Inglaterra habría logrado sobrepasar las dificultades del período de transición y obtener un balance de pagos equilibrado que le permitiera cumplir sin inconvenientes dicho compromiso.
Desgraciadamente, los hechos posteriores no confirmaron estas presunciones como veremos más adelante.

 

LA ELIMINACION DEL CONTROL DE CAMBIOS

 

Pero la finalidad del crédito norteamericano era que al desaparecer el temor de Inglaterra por los déficit de Sus balances de pagos que la obliguen a mantener el control de cambios, relajara sus disposiciones. A tal efecto, el acuerdo dispone que a más tardar dentro del plazo de un año contado desde la fecha en que  entre en vigor el convenio, el Gobierno Británico permitirá -con algunas excepciones- la libre convertibilidad en cualquier moneda de las disponibilidades en libras esterlinas que se acumulen a favor de las naciones del área de la libra esterlina, provenientes de sus transacciones corrientes, así como de los dólares de que dispongan. Estos últimos hasta ahora ingresaban en un fondo común.

Se trata de una disposición trascendental para evitar que vuelvan a bloquearse las libras esterlinas acreditadas principalmente por el saldo del comercio exterior que realiza Inglaterra con sus Dominios y países que habitualmente constituyen sus principales proveedores de productos alimenticios.

Asimismo deberá evitarse toda restricción a los pagos y transferencias de las transacciones corrientes entre ambos países y a la adopción de medios discriminatorios contra las importaciones de uno de los países, cuando el otro disponga restricciones cualitativas a las importaciones.
Finalmente, el acuerdo establece que el Reino Unido de la Gran Bretaña hará los arreglos pertinentes a la mayor brevedad, que variarán de acuerdo con las circunstancias de cada caso, con los países acreedores que tengan saldos en libras esterlinas bloqueadas.