CARACTERISTICAS DE LOS BALANCES DE PAGOS DE LOS PAíSES DE AMÉRICA LATINA EN EL SIGLO XX

En primer lugar se observa una influencia preponderante del comercio internacional y de los movimientos de capital en la actividad económica y la oferta de dinero. El ciclo económico de dichos países está determinado por los movimientos internacionales de capital y las fluctuaciones de las exportaciones e importaciones. La entrada de moneda extranjera producida por esos factores amplía intensamente los medios de pago, y su salida los contrae con los consiguientes efectos en la situación monetaria interna.

Se ha observado que las fluctuaciones de los balances de pagos han afectado profundamente la situación monetaria de los países de América latina durante la segunda guerra mundial, pues el exceso de oferta de moneda extranjera respecto a su demanda por las mayores exportaciones que importaciones, crearon una fuerte acumulación de oro y moneda extranjera y un aumento correlativo de los medios de pago en los mercados locales. Como la provisión de bienes y servicios en América latina no ha seguido el mismo ritmo ascendente que su medio circulante, los precios han crecido sobre manera y la inflación monetaria se ha difundido en toda la zona.

El segundo problema que existe en América latina es el de las fluctuaciones erráticas de los balances de pagos. Estas fluctuaciones mientas de capitales dependen principalmente de la situación económica de los países exportadores de capital, o para ser precisos, de las oscilaciones del ciclo económico de los grandes países industriales, en tanto que el ritmo de las exportaciones de los países de América latina, integrado por pocos productos, depende no sólo de factores climatológicos que pueden traducirse en cosechas óptimas o pérdidas de las mismas en el caso de productos agrícolas, sino también en las necesidades de los países importadores, cuando se trata de productos mineros. Las medidas de regulación monetaria deben tender, por lo tanto, a neutralizar los movimientos erráticos de los balances de pagos a fin de evitar el proceso inflacionista o deflacionista creado por la ampliación o restricción de los medios de pago en el mercado.

 

 

a) EL FISCO y LOS BANCOS CENTRALES.

 

 

En tercer lugar se ha verificado la dependencia que tienen los gobiernos del crédito del Banco Central que crea conflictos entre la política fiscal y la monetaria. En algunos países de América latina, los gobiernos se encuentran obligados a recurrir al Banco Central o a los bancos particulares para financiar sus operaciones, ante el desgano del público de invertir sus ahorros en títulos públicos, pues prefiere hacerla en colocaciones inmobiliarias.

Para enjugar sus déficit de presupuesto, a los gobiernos no les queda otro recurso que recurrir a los empréstitos externos, apelar al crédito del Banco Central o proceder a la emisión lisa y llana de papel moneda cuando el país se encuentra en un régimen inconvertible. Es así como, según Triffin, a quien seguimos en esta exposición, las disposiciones de los Bancos Centrales que limitan sus facultades de prestación al gobierno, se suprimen tan pronto surgen situaciones de urgencia, lo que hace pensar en la conveniencia de crear un mercado propicio para los papeles del Estado.


b) LOS MERCADOS FINANCIEROS Y LOS BANCOS CENTRALES.

 

- Finalmente, el último problema es la carencia de mercados financieros desarrollados y la ineficacia de los instrumentos de regulación de los Bancos Centrales. La tasa de descuento no ha sido eficaz en la mayoría de los países de América latina.

c) LA INFLACIÓN MONETARIA Y SU CONTROL.

 

- El actual proceso inflacionista ha hecho que los bancos comerciales mantengan un gran exceso de disponibilidades y no necesiten obtener el apoyo del Banco Central, del que se han independizado por el momento.

Para neutralizar esta situación, uno de los procedimientos sería el aumento de los efectivos mínimos, que únicamente podrá hacerse en aquellos Bancos. Centrales que disponen de esa facultad legal Según Triffin, para que este procedimiento fuera eficaz, el aumento tendría que ser muy intenso, siendo posible que no se pudiera llevar a la práctica, dado el grado distinto de liquidez de los bancos afectados, por lo que sugiere como un procedimiento más viable, el incluido en uno de los proyectos para la creación del Banco Central de Cuba, de permitir aumentar los efectivos mínimos de los bancos particulares en cualquier proporción correspondiente al aumento futuro de los depósitos.

En esta forma se esteriliza la posibilidad potencial de inflación que pueden crear los nuevos depósitos. Un resultado más satisfactorio se alcanzaría exigiendo a los bancos particulares que aumenten su efectivo mínimo legal por el importe total de sus nuevos depósitos, con lo que se impediría la concesión de créditos provenientes de esa fuente bancaria.

Otra solución que sepropicia sería el control cuantitativo directo, por parte del Banco Central, de los préstamos bancarios, fijando cifras topes al total de créditos.

Esta medida, que ha tropezado en México con dificultades para llevada a cabo, podría ser substituída con controles cualitativos que pueden ir desde la sugestión de limitar o suprimir los préstamos especulativos, hasta la distribución del crédito para fines estrictamente productivos, o la conciliación de ambos procedimientos que permiten a los bancos realizar operaciones útiles a la colectividad, tratando de no expandir sus colocaciones más allá de un nivel previamente establecido.

La realización en forma amplia de operaciones de mercado abierto, para lo que se requiere la existencia de un mercado propicio, y la utilización del régimen de cambios en ciertos casos podrían completar, según Triffin, la política de regulación monetaria de los Bancos Centrales de América latina.

 

LOS NUEVOS INSTRUMENTOS DE AYUDA INTERNACIONAL y LA POSICióN DE AMÉRICA LATINA

 

Si bien es cierto que la obtención de la estabilidad monetaria de cada uno de los países de América latina corresponde a sus propias autoridades monetarias, no cabe duda alguna que las tareas que debieran emprender para conseguido se verán facilitadas si se logra llegar en un futuro próximo a acuerdos de carácter internacional sobre materias primas que eviten las fluctuaciones intensas en sus precios, de gravitación tan preponderante en los balances de pagos de esos países.

Por otra parte, los créditos que otorguen el Banco .de Exportación e Importación y las instituciones creadas en Bretton Woods -a que nos referiremos más adelante-, propenderán a que dicha estabilidad monetaria se logre con menores tropiezos.