Bancos centrales: funcionamiento como regulador y sostén del valor de la moneda

Los Bancos Centrales y la regulación del mercado monetario Si bien las funciones que se atribuyen actualmente a los Bancos Centrales venían siendo cumplidas en algunos países con anterioridad al conflicto del año 1914, como era el caso de Inglaterra, puede decirse que con esa de nominación empiezan a surgir instituciones de ese tipo después de terminada la primera guerra mundial.

 

 

LA CREACION DE BANCOS CENTRALES DESPUÉS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

 

 

En diversas conferencias internacionales realizadas después de la guerra de 1914, se consideró que uno de los elementos necesarios para llegar a la estabilización monetaria era la creación de Bancos Centrales.

En la Conferencia Económica de Bruselas, cuyas reuniones se efectuaron en los meses de septiembre y octubre de 1920, se aprobaron diversas resoluciones, una de las cuales decía que debían crearse Bancos Centrales de emisión en ~os países donde no existieran.

Esta opinión fue ratificada posteriormente en la Conferencia Internacional de Génova, en una de sus resoluciones del mes de mayo de 1922. A su vez, la Liga de las Naciones, por medio de su Comité Financiero, cooperó en la reforma o creación de los bancos Nacional de Austria, Nacional de Hungría, de Estonia, de Grecia, y Nacional de Bulgaria. Por su parte, el experto norteamericano E. vV. Kemmerer intervino en la reforma o creación de los Bancos Centrales de Colombia, Ecuador, Bolivia, Perú y Chile.

 

PRINCIPIOS BÁSICOS QUE DEBEN REGIR EL FUNCIONAMIENTO DE LOS BANCOS CENTRALES

 

Existen una serie de principios doctrinarios que según los expertos deben cumplir los Bancos Centrales para que su desempeño sea satisfactorio.

Exponemos a continuación dichos principios:

 


EL MANTENIMIENTO DEL VALOR DE LA MONEDA Y LA REGULACIÓN DE LOS MEDIOS DE PAGO.

 

- El Banco Central deberá mantener el valor de la moneda y regular la circulación monetaria para que se ajuste en todo momento al volumen real de los negocios.

Para cumplir satisfactoriamente estas funciones, el Banco Central tendrá que seguir atentamente la evolución del balance de pagos, adoptando las medidas que las circunstancias aconsejen, utilizando para ello sus instrumentos de control, a fin de mantener la estabilidad monetaria y un ordenamiento adecuado del crédito.

 

EL MONOPOLIO DE LA EMISIÓN.

 

- El Banco Central deberá poseer el derecho exclusivo de emisión., En varias naciones han existido bancos con derecho a emitir billetes, lo que implicaba la existencia de la pluralidad de emisión.
Es indudable que para que el Banco Central pueda tener una verdadera in-

fluencia en el sistema bancario y monetario, debe ser el único facultado para emitir billetes. Actualmente, esta disposición es general y todos los Bancos Centrales gozan de ese privilegio. Los Bancos Centrales deberán conservar un respaldo apropiado por los billetes que mantienen en circulación, en oro y moneda extranjera, o en títulos públicos y oro o moneda extranjera.

La existencia de esa garantía no significa que los billetes emitidos sean convertibles en los valores asignados por la garantía, pues bastará que se suspenda el patrón oro para que los billetes del Banco Central no puedan canjearse en el instituto emisor por dichos valores, al tipo fijado por las leyes respectivas.

Entre 16s distintos procedimientos que existen para permitir a los Bancos Centrales aumentar la circulación de sus billetes, cuando el volumen real de los negocios lo exige, destacamos los siguientes:

a) Los que permiten el incremento del circulante monetario por autorización del gobierno, como sucede en el Reino U nido de la Gran Bretaña, en donde el Banco de Inglaterra puede aumentar la emisión fiduciaria de 260 millones de libras esterlinas, que tiene respaldo de títulos públicos, mediante una autorización del Tesoro que puede ser renovada por dos años antes que intervenga el Parlamento. Durante la segunda guerra mundial, los ingleses se vieron obligados a utilizar con mucha frecuencia este procedimiento, aumentando paulatinamente la emisión fiduciaria, que llegó a un máximo de 1.450 millones de libras esterlinas en el año 1946.

b) Los que autorizan al Banco Central a reducir el porcentaje de garantía de los billetes, ya sea por medio de autorización administrativa o parlamentaria, disponiéndose mientras dure tal situación normas precisas que permitan al Banco Central volver a la garantía normal.


NO INTERVENCIÓN GUBERNATIVA.

- La doctrina dispone que en la ejecución de sus operaciones, el Banco Central deberá
estar libre del control gubernativo y de todo lo que sea influencia política.

Este principio fue incluido en las cartas orgánicas de los Bancos Centrales que responden a esas ideas. Según sus expositores se buscaba con ello no sólo garantizar la institución contra el peligro de la injerencia política, sino también de la preponderancia de grupos comerciales, industriales o particulares. En este sentido se fijaron disposiciones sobre la formación, funcionamiento del Directorio y asambleas de accionistas que constituyen los grupos directivos del Banco Central, así como los requisitos de carácter restrictivo impuestos en la concesión de préstamos al Estado.

 

a) La nacionalización del capital.

 

Sin embargo, los acontecimientos económico-monetarios producidos desde la crisis mundial de 1929 han demostrado el carácter teórico de estos principios, inconciliables con las nuevas funciones asumidas por los poderes públicos.

Presentamos a continuación la nómina de los Bancos Centrales, cuyo capital integrado -según las últimas informaciones conocidas- pertenece a sus correspondientes gobiernos: Banco Central de la República Argentina; Banco de Afghanistán, Banco de la Confederación Australiana, Banco Central de Bolivia, Banco Nacional de Bulgaria, Banco de Canadá, Banco Central de China, Banco Nacional de Costa Rica, Banco de Curaçao, Banco Nacional de Dinamarca, Banco de Estado de Etiopía, Banco de Finlandia, Banco de Francia, Banco de Inglaterra, Banco de Islandia, Banco del Irán, Banco Central de Irlanda, Banco de Reserva de Nueva Zelanda, Banco Nacional de Nicaragua, Banco del Paraguay, Banco de Suecia, Banco de la República Oriental del Uruguay y Banco de Estado de la Unión Soviética.

El proceso de nacionalización de los Bancos Centrales responde a múltiples causas, entre las que podemos mencionar la intervención acentuada del Estado en la vida económica de cada país, que exige una colaboración estrecha de la política fiscal y monetaria; el cumplimiento de los planes de nacionalización de las industrias básicas, de los servicios públicos y del propio Banco Central, como ha sucedido últimamente en Francia y en el Reino Unido. En este último país, el partido gobernante, que era el laborista, mantenía entre los puntos de su programa la nacionalización del Banco de Inglaterra, que permitiera realizar una política coherente de inversiones de acuerdo con los principios doctrinarios de ese partido.
Quizá no esté de más manifestar aquí que la nacionalización del Banco de Inglaterra no constituye más que una ratificación legal de la vinculación estrecha que ya mantenía ese organismo con los poderes públicos. En efecto, desde el abandono del patrón oro por parte de Inglaterra el 21 de septiembre de 1931, puede decirse que la política de dicha institución estaba regida por las directivas del Tesoro Británico.

b)    El déficit del presupuesto y los Bancos Centrales.
 

En lo que concierne a las limitaciones legales sobre concesión de adelantos a los gobiernos, dispuestas en los. estatutos de los Bancos Centrales, los hechos también han destruido estos principios. En la última década, los gobiernos de muchas naciones han recurrido en forma más o menos intensa a los Bancos Centrales no sólo para cubrir sus necesidades excepcionales de fondos creadas por la última crisis económica, sino también para enjugar los déficit de presupuesto originados por los gastos de la guerra.

 
LA CONCENTRACIÓN DE LOS EFECTIVOS BANCARIOS Y LA ACTUACIÓN COMO CÁMARA COMPENSADORA.

 

- El Banco Central debe ser el banquero de todos los bancos comerciales y actuar como cámara compensadora.
Para ello, los bancos particulares mantienen una parte de su efectivo en el Banco Central. Mientras que en algunos países dichos depósitos tienen carácter facultativo, como ocurre en Inglaterra, en otros, como en América, las leyes disponen expresamente la proporción del efectivo de los bancos particulares que debe concentrarse en las arcas del Banco Central.

Se trata de una de las funciones esenciales del Banco Central, de tipo clásico, que en su carácter de banco de bancos deberá mantener sus recursos líquidos, para poder atender las demandas de fono dos que en cualquier momento puedan hacerle los bancos particulares.
Su función de cámara compensadora se explica por la centralización de todo el movimiento de cheques en dicho organismo.

 

EL BANCO CENTRAL Y LOS NEGOCIOS DE COMPETENCIA.

 

 

Para cumplir sus funciones de regulación monetaria, el Banco Central no deberá competir ordinariamente con los bancos comerciales para obtener los negocios bancarios.

Si el Banco Central es un banco de bancos, no debe quitarle los negocios a los otros bancos, ni tener en su gestión fines de lucro que podrían conspirar con las conveniencias bancarias y monetarias del país.

N o obstante este principio doctrinario, existen algunos Bancos Centrales que realizan operaciones con el público, por estimar que debe asegurarse a la colectividad facilidades bancarias adecuadas dentro de términos razonables.

En este sentido, algunos expertos consideran que el Banco Central, además de ser banco de bancos, debe ser banco comercial, dando como ejemplo típico el caso del Banco de Francia, que tiene una vasta red de sucursales que realizan negocios bancarios comunes. Otro principio aceptado por la doctrina es que el Banco Central no deberá pagar intereses por sus depósitos. Esta norma está vinculada con la que dice que los Bancos Centrales no deben competir con las entidades bancarias privadas, que podría producirse si el Banco Central atrajera a la clientela particular con el pago de cierto interés por sus depósitos.

 

LA LIQUIDEZ DEL ACTIVO DEL BANCO CENTRAL.

 

- Otra condición fundamental es que el activo del Banco Central deberá ser de la mayor liquidez posible.

Como los bancos particulares podrán solicitar el apoyo del Banco Central en casos de urgencia, la liquidez del organismo regulador deberá ser satisfactoria, para evitar los inconvenientes que podrían presentarse si tuviera sus inversiones colocadas a largo plazo.

Desde este punto de vista, las leyes de los Bancos Centrales de estructura tradicional establecen en forma terminante una serie de disposiciones tendentes a evitar la inmovilización de sus activos y facilitar la gestión bancaria.

Para responder al principio de la mayor liquidez de sus operaciones, se establece que los redescuentos y adelantos que otorguen los Bancos Centrales deberán ser operaciones seguras (debidamente garantizadas), de plazos variables (según la índole de la obligación) y de liquidez propia (cada operación por su origen crea a su vencimiento los fondos necesarios para cancelar la obligación).

El Banco Central deberá realizar todas las operaciones bancarias de su Gobierno. Esta exigencia se ha venido cumpliendo sin inconvenientes en todos los Bancos Centrales.

LA PUBLICIDAD DE SUS OPERACIONES. Finalmente, el Banco Central deberá hacer conocer públicamente la tasa a que está dispuesto a descontar los documentos y publicar a intervalos regulares un estado claro de su situación. Se trata de principios elementales de publicidad que permiten orientar al mercado respecto a la situación bancaria y monetaria del país.

 

 

LOS BANCOS CENTRALES Y SUS INSTRUMENTOS DE CONTROL

 

Nos corresponde ahora referirnos a los instrumentos de control que poseen los Bancos Centrales. Son ellos la tasa de descuento, las operaciones de mercado abierto y la modificación de los efectivos mínimos o encajes legales, amén de los procedimientos persuasivos que en forma de recomendaciones acostumbran los Bancos Centrales a enviar a los bancos de su país en ciertas circunstancias.  

Un Banco Central puede estar interesado en crear una política de crédito fácil, o sea una situación de abundancia de fondos en el mercado. Una forma de conseguirlo sería rebajando la tasa de redescuento, para estimular a los bancos a que vayan al organismo central a redescontar el papel elegible de su cartera. El Banco Central les acreditaría el correspondiente importe en sus cuentas corrientes, con lo que aumentarían los fondos disponibles de los bancos. Pero los bancos comerciales no van a pedir el redescuento, cuando sus efectivos sean suficientes para cumplir los pedidos de crédito de su clientela.

Las modificaciones en los tipos de interés que constituía el procedimiento ortodoxo empleado por el Banco de Inglaterra para dirigir el mercado monetarío, deberá, según muchos autores prestigiosos, ser descartada en el futuro como instrumento de regulación monetaria.
Según ellos, los propios gobiernos, con crecidas deudas públicas, no desearán la adopción de esa medida, que hará más difícil su gestión financiera al subir las tasas de interés en el mercado. Además, el mundo de los negocios hará una gran resistencia a toda tentativa del Banco Central de aumentar las tasas de interés, por conspirar con la política de mantener una corriente satisfactoria de inversiones que resulta imprescindible para lograr una ocupación plena.