Clases de préstamos y tipos de interés

El Banco concederá préstamos a corto plazo para financiar el comercio de bienes de consumo y a largo plazo para los bienes de producción.
La tasa de interés estará de acuerdo con el tipo de crédito y será uniforme para todos los prestatarios que solicitan la misma clase de préstamos.

Por último, las declaraciones oficiales del presidente del Banco de Exportación e Importación expresan que no competirá con el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento.

 

PERSPECTIVAS DEL BANCO

 

El Banco de Exportación e Importación no tendrá problema en cuanto a la concesión de préstamos a corto y mediano plazo a exportadores norteamericanos, porque estas operaciones no son realizadas por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento. La coordinación de las operaciones a plazo largo a los gobiernos extranjeros y empresas privadas del exterior por parte de estos dos bancos, están a cargo del Consejo Nacional Asesor en Problemas Monetarios y Financieros Internacionales.

En un estudio recientemente publicado por el Banco de la Reserva Federal de Chicago, se considera que el futuro del Banco de Exportación e Importación no se verá trabado por las operaciones del Banco Internacional de RewI1Strucción y Fomento y del Fondo Manetario Internacional.
Se funda esta opinión en que el Banco de Exportación e Importación tendrá una función suplementaria que cumplir extendiendo créditos en los que Estados Unidos muestre un especial interés político y económico y que l1destuvieran en condiciones de conceder los nuevos organismos mundiales.

Dentro de esta órbita podrían estar los préstamos que se otorguen para la prosecución del desarrollo industrial y agrícola de América latina.

 

INCIDENCIA EN EL BALANCE DE PAGOS, DEL DESTINO DE LOS PRÉSTAMOS EXTERNOS Y FORMA DE SU AMORTIZACION

 

A este respecto es fundamental reconocer que salvo situaciones transitorias de déficit en los balances de pagos, las importaciones deben financiarse con las exportaciones y que toda deuda contraí da en el exterior para fines improductivos, al no producir un aumento de las exportaciones o una disminución de las importaciones por un acrecentamiento de la producción nacional, conspira contra el equilibrio del balance de pagos al aumentar la demanda de moneda extranjera para satisfacer los servicios de los préstamos contraídos en. el exterior mientras la oferta de divisas sigue estacionaria.

Tal preocupación no parecería corresponder a algunas situaciones especiales de países europeos devastados por la última guerra, o a ciertas naciones americanas que carentes de capital nacional deseen diversificar su producción. Es indudable que para poder incrementar su producción y sus exportaciones deberán poseer dichas naciones el instrumental técnico necesario mediante las compras de bienes de capital en el extranjero. A fin de evitar una presión en sus balances de pagos, será menester que los préstamos que se les otorguen comiencen a ser amortizados cuando el incremento de sus exportaciones les permitan disponer de la moneda extranjera suficiente para pagar esos servicios, sin detrimento de poder seguir importando los productos necesarios para su evolución económica.

 

EL PLAN MARSHALL y LA RECONSTRUCCióN ECONÓMICA MUNDIAL

 

Pero el funcionamiento de los organismos económicos mencionados precedentemente, no han tenido la importancia y significación de la ayuda gubernamental directa de los Estados Unidos denominada Plan Marshall.

El 5 de junio de 1947, ti entonces secretario de Estado norteamericano, general Marshall, pronunció un discurso en la Universidad de Harvard, en que señaló que las necesidades de Europa durante los tres o cuatro años siguientes, en víveres y otros productos esenciales importa. dos del extranjero -sobre todo de Améri.ca- serían mucho más grandes que su capacidad actual de pago y deberían recibir una ayuda complementaria muy importante o exponerse a una dislocación económica, social y política muy grave.
Para evitar tal situación, el general Marshall -según sus palabras-, consideró lógico que los Estados Unidos hicieran todo lo posible para ayudar al restablecimiento de la salud económica del mundo, sin la cual su estabilidad política y la paz asegurada eran imposibles.
Estas ideas se han puesto en práctica al crearse la "Administración de Cooperación Económica" (E. C. A.), que ha facilitado ingentes sumas de dinero, que llegan a varios miles de millones de dólares, a los países europeos, a fin de permitirles el restablecimiento de sus economías, tan afectadas por la última guerra. Escapa a la índole de este trabajo explicar las características y modalidades de este plan de ayuda, que ha venido a ocupar el primer puesto en la política de reconstrucción económica del mundo occidental. Pero sí cabe señalar aquí su influencia y la de los otros organismos internacionales en el ordenamiento del comercio exterior y de las divisas.

 

LAS PERSPECTIVAS DE LA ECONOMíA MUNDIAL

En este sentido, la experiencia de esta segunda posguerra mundial indica que la ayuda gubernamental neta norteamericana, en que ha tenido un papel preponderante el plan Marshall, no ha logrado solucionar aún el problema del comercio internacional multilateral y de la llamada escasez del dólar.

La extraordinaria cantidad de bienes y servicios requeridos de Estados Unidos por el resto del mundo, en este período económico de transición de la guerra a la paz, no ha podido ser cubierta con las exportaciones efectuadas al gran país del Norte y dicha ayuda gubernamental, al exigir una liquidación apreciable de oro y di visas en dólares. Ello surge en forma intergiversable de las propias estadísticas oficiales del Consejo Nacional Asesor en Problemas Monetarios y Financieros Internacionales de Norteamérica, que indican la siguiente situación:

De este cuadro surge que las compras hechas a Estados Unidos por el resto del mundo, no han podido ser enjugadas con las ventas efectuadas a dicho país y la ayuda oficial facilitada por el mismo, y han obligado a desprenderse de cantidades apreciables de oro y dólares a todas las naciones que comercian con él.