Las causas de la desvalorización de la moneda, resultados de la inflación

a) PENURIA FINANCIERA DE LOS GOBIERNOS.

- Según Keynes, la desvalorización monetaria se debe fundamentalmente a la situación de penuria financiera por que atraviesan los gobiernos Y a la in. fluencia política de la clase deudora.

Para dicho economista, la depreciación de la moneda ha sido un contrapeso a los resultados acumulados del interés compuesto y de las fortunas heredadas. Con el interés compuesto, un capital crece fuertemente con el transcurso del tiempo. Es claro que esa acumulación del capital se reduce por la desvaloriza ción monetaria y que las herencias colocadas en inversiones que dan un rédito fijo, sufren por la deterioración de la moneda, que cercena buena parte de esa riqueza en términos de poder de compra. La depreciación monetaria produce una redistribución de los réditos de la población y verdaderas apropiaciones de la riqueza que puede tener extraordinaria trascendencia desde el punto de vista político social.


b) LA INFLUENCIA DE LA POLÍTICA EN LA FLUCTUACIÓN MONETARIA.
- El profesor F. Benham, de la Universidad de Londres, opina que la fluctuación del valor de la moneda fue de enorme importancia en la vinculación que mantuvo la Corona con el Parlamento inglés, especialmente en los siglos XVI Y XVII. En ese período hubo un fuerte aumento en los precios en Inglaterra. Como los créditos que percibía la Corona eran más o menos fijos, tuvo dificultades para financiar sus necesidades, por lo que fue necesario recurrir al Parlamento para conseguir un aumento de los impuestos, que permitió aumentar las prerrogativas del legislador inglés.

c) ELIMINACIÓN DE LA CLASE MEDIA
. El profesor Benham da otro ejemplo de indudable interés, cuando manifiesta que según muchos observadores, la desvalorización del marco después de terminada la primera guerra mundial, al eliminar prácticamente a la clase media alemana, fue el factor preponderante para la llegada al poder del partido nacional-socialista.

Este hecho demostraría que la desaparición de la clase media por factores monetarios, puede transformar la estructura política de un país.

 

RESULTADOS DE LA INFLACION

 

En síntesis, podemos decir que la inflación beneficia a los deudores y especuladores, en perjuicio de los acreedores e inversores, favorece temporalmente a las clases acaudaladas, en perjuicio de los obreros, porque los grupos pudientes no gastan los ingresos totales en bienes de consumo, como sucede con los asalariadas. Además las clases ricas se benefician con el alza en el valor de sus propiedades e inversiones, que contrarresta las pérdidas que sufren por los aumentos en el costo de la vida.

Por último, se crea una situación difícil a la clase media, formada por los maestros, profesionales, empleados, pequeños rentistas, jubilados, etc., cuyos recursos no crecen en todos los casos con el aumento de la inflación, y se desalienta la formación del ahorro.

 

 

Las finanzas públicas en la segunda guerra mundial.

EN LA ECONOMÍA de guerra ocupan una posición trascendental las medidas financieras que adoptan los gobiernos para satisfacer las necesidades urgentes de fondos creados por el aumento de los gastos bélicos.

LAS FINANZAS PUBLICAS y LOS RECURSOS IMPOSITIVOS

Los economistas más autorizados han repetido hasta el cansancio que el procedimiento más equitativo para enjugar el déficit presupuestal creado por la guerra, consiste en obtener un aumento de los impuestos. La razón es obvia. Los bienes existentes en el mercado tienden a decrecer a medida que se intensifica el esfuerzo bélico debido al vuelco de la producción de tiempos de paz a la de guerra.

Si el Estado necesita recurrir cada vez con mayor intensidad a dichos bienes, es conveniente que los particulares no compitan con él, para lo cual será necesario que se absorba el exceso de poder adquisitivo que se forma en el mercado. Los particulares aumentan su poder de compra, porque debido al estado de guerra, sube la ocupación en las industrias destinadas a la fabricación de armamentos que neutraliza con creces el menor trabajo existente en las fábricas de artículos civiles. Los mejores salarios percibidos dilatan los medios de pago en poder del público, quien tiende a utilizarlos en la adquisición de bienes cuya existencia en el mercado es cada vez menor. Si no se absorben dichos fondos, sucederá que la puja de los compradores propenderá a elevar los precios y nos encontraremos en un estado de inflación que se produce cuando los medios de pago exceden los bienes disponibles en el mercado.

SUS DIFICULTADES - LA EXPERIENCIA MUNDIAL.

- Si los gobiernos pudieran absorber con el aumento de los impuestos el exceso de poder de compra de la población, quedaría entonces resuelto el problema. Pero los hechos muestran que en todos los casos el fisco se encuentra dificultado para elevar los impuestos al nivel que exigen los acontecimientos.

La prueba se encuentra en la experiencia recogida en los principales países del mundo en los últimos años. En efecto, las cifras compiladas para el quinquenio 1939-40/1943-44, por la última Reseña Económica Mundial publicada por la Liga de las Naciones, correspondientes a 18 países (Bélgica, Bulgaria, Finlandia, Francia, Alemania, Japón, Suecia, Suiza, Inglaterra, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, India, Unión Sudafricana, Argentina, Brasil y Chile), muestran que las recaudaciones impositivas no han seguido la intensidad de crecimiento de los gastos.

En dicho período tenemos que mientras en Francia y Bélgica únicamente el 31 % de los gastos públicos estaba cubierto por los impuestos, esa proporción era del 35 % en el Japón; del 37 % en Italia; del 40 % en Alemania; del 41 % en Holanda y Norteamérica; del 48 % en Inglaterra y del 49 % en Australia. Los otros países beligerantes cubrían con los impuestos más del 50 % de sus gastos.

 


LA COLOCACION DEL DÉFICIT FISCAL EN LOS BANCOS

 

El menor ritmo de crecimiento de los impuestos respecto a las expensas, explica cómo la mayoría de los gobiernos han tenido que apelar a los préstamos para cubrir sus necesidades bélicas, o los apremios económicos creados por el conflicto. Puede decirse que los préstamos del gobierno han constitu,ido un factor fundamental en la financiación de los presupuestos de los países beligerantes y de muchos de los países neutrales.

El informe arriba citado de la Liga de las Naciones muestra que en el Japón, el 98 % del aumento de la delida pública producido entre 1939 y 1943 fue absorbido por los bancos, y que en Alemania desde la iniciación de la guerra hasta fines del año 1942, los bancos y compañías de seguros poseían el 87 % de la deuda pública y sólo el 13 % los inversores privados.

Por otra parte, la experiencia norteamericana muestra que cuando un gobierno se encuentra durante varios años con su presupuesto desequilibrado, el sistema bancario no puede permanecer ajeno a las necesidades de la Tesorería y se encuentra constreñido a financiar una parte de las necesidades fiscales. No sólo la mayor parte de los préstamos e inversiones de los bancos comerciales norteamericanos estaba formada al terminar la segunda guerra mundial por títulos públicos, sino que el propio Banco Central tenía prácticamente su activo integrado por dichos papeles.

En efecto, al 30 de junio de 1945, los préstamos e inversiones de todos los bancos del país, ascendían a 129.639 millones de dólares, de los que correspondían 93.657 millones de dólares a las inversiones en títulos públicos nacionales, o sea el 72 % de ese total. En la misma fecha (30 de junio de 1945) , el total del crédito de la Reserva Federal era de 22.304 millones de dólares, de los que correspondían 21.792 millones de dólares a los títulos públicos del gobierno norteamericano en poder del Sistema, lo que representaba el 98 % de su cartera. Estas cifras señalan en forma categórica la influencia del aumento de la deuda pública en el sistema bancario.

 

SU CRíTICA. -

 

Este procedimiento indicado de financiar las necesidades del gobierno con el crédito bancario es criticado acerbamente por los expertos, por tratarse de un proceso inflacionista. Es que al venderse los títulos públicos a los bancos, éstos acreditan los correspondientes importes al gobierno. Aumentan entonces los depósitos del fisco, pero no disminuyen los depósitos de los particulares, porque éstos no han comprado los títulos. En consecuencia, se expanden los depósitos bancarios, que al ser utilizados por el gobierno aceleran el alza de los precios y obligan al público a reducir su nivel de consumo.

Estos resultados se muestran en forma indubitable en los países anglosajones, en donde existe una gran difusión de los depósitos bancarios, mientras que en las naciones europeas en donde el público prefiere los billetes de banco, dichas operaciones se han reflejado en un aumento de los billetes en circulación. Tanto en uno como en otro caso, el crecimiento de los medios de pago, al exceder la cantidad de bienes disponibles en el mercado, ha reducido sensiblemente el nivel de vida de la población consumidora.