La moneda en circulación y las transacciones en la teoría cuantitativa del dinero

LA MONEDA EN CIRCULACION (M)

 

En un régimen de patrón oro, la cantidad de moneda en circulación está ligada íntimamente con la producción de metal amarillo.

La producción de oro está dada por tres factores: 19 por las nuevas vetas auríferas; 29 por el perfeccionamiento técnico en la extracción del oro, y 39 por las fluctuaciones del nivel general de precios.
En un sistema de patrón oro, el precio de venta del oro se mantiene constante porque el Banco Central compra y vende a un precio fijo el oro. En consecuencia, el ritmo de su producción está afectado por el costo de producción, ya que el precio de venta es fijo.

Cuando el nivel general de precios es ascendente, el costo de producción del oro crece, y como su precio de venta es constante, su producción tenderá a reducirse. El fenómeno inverso sucederá cuando el nivel general de precios es descendente, porque como el costo de producción será menor y no se modificará el precio de venta, aumentará la utilidad de los productores áureos.

Cuando se abandona el régimen de convertibilidad, la producción de metal amarillo se determina por la depreciación de la moneda, pues el precio de venta del oro ya no es fijo y depende de la cantidad de billetes inconvertibles que se entreguen al productor de oro, mientras que su costo de producción se rige por las oscilaciones que entonces sufren los precios.

 

LA Relación ENTRE LA CANTIDAD DE MONEDA (M) Y LOS DEPÓSITOS SUJETOS A CHEQUE (M')

 

¿Qué relación existe entre el depósito bancario y la cantidad de moneda? Los hechos demuestran que en los países de cultura económica avanzada, en donde la función bancaria tiende a crecer, el depósito bancario tiene una gran importancia en las transacciones comerciales. como sucede en las naciones anglosajonas, donde la mayoría de las transacciones se efectúa por intermedio del cheque, utilizándose la ,moneda para el movimiento de las operaciones minoristas, pago de jornales y salarios.
Fisher sostiene que en los períodos estáticos hay una relación constante entre la moneda (M) y los depósitos (M'), pero que en los períodos de transición, cuando se producen grandes fluctuaciones en los precios, esa relación desaparece.

La relación oscila con el propio mecanismo del crédito bancario. Recordemos que cuando hay un aflujo de depósitos en el sistema bancario, éste puede multiplicar varias veces los depósitos originales con la concesión de préstamos, porque todo préstamo origina depósitos, de tal modo que con un encaje del 10 % se puede multiplicar el depósito original nueve veces. El ritmo de crecimiento se acentúa a medida que se avanza en la fase ascendente del ciclo económico, porque cuando los bancos en su conjunto reciben mayores disponibilidades, tratarán de apresurar su colocación con la reducción de la tasa de interés. Con el acicate del tipo bajo de interés

se tiende a estimular la expansión del crédito, durante el proceso ascendente de la coyuntura en que los depósitos sujetos a cheque  tenderán a ser mayores que la moneda en circulación, mientras que en la fase descendente del ciclo tenderá a ser menor, por el fenómeno inverso de la restricción del crédito.

 

LA VELOCIDAD DE CIRCULACION

 

La concepción técnica de la velocidad de circulación es sumamente sencilla. Debe razonarse siempre en términos de una unidad de tiempo determinada, que podemos suponer sea un año. Entonces, la velocidad de circulación de la moneda estará dada por el total de Ingos hechos en moneda en el año, dividido por' el saldo medio de la moneda en circulación en el mismo plazo; mientras que la velocidad de circulación del depósito bancario lo estará por el total de pagos hechos con cheques en el año, dividido por el saldo medio de depósitos en cuenta corriente en el mismo período.

En los países de economía industrial, la velocidad de circulación será mayor que en los países agropecuarios. Es que la velocidad de circulación es distinta según la importancia económica de cada nación y la región geográfica en que circulan los medios de pago. No mueve el depósito bancario con la misma celeridad el habitante de la ciudad y el de los centros bursátiles que el que vive en el campo. Las estadísticas norteamericanas señalan que la mayor velocidad de circulación se encuentra en los centros de Nueva York y Chicago, y la menor, en las zonas del Oeste.

Por otra parte, se ha comprobado que existe una estrecha vinculación, en un país, entre el estado general de los negocios y el movimiento de la velocidad de circulación. En la fase ascendente del ciclo, la velocidad de circulación tiende a crecer porque todo el mundo mueve con mayor celeridad su moneda y sus depósitos, mientras que en la fase descendente, el fenómeno es inverso, pues cuando los precios empiezan a caer, el público se muestra reacio a invertir sus fondos líquidos en bienes.

En períodos de inflación monetaria, la velocidad de circulación aumenta, porque el público tiene desconfianza en la moneda y, por consiguiente, trata de desprenderse de ella en la primera oportunidad propicia. En términos generales puede decirse que la velocidad de circulación, en cuyos movimientos intervienen factores psicológicos, no puede ser controlada por los Bancos Centrales.

 

LAS FLUCTUACIONES DE LAS TRANSACCIONES (T)

 

El otro elemento de la ecuación de Fisher que nos queda por considerar, es el que se refiere al movimiento de los artículos cambiados en el mercado (T).

Si un artículo se cambia varias veces en el mercado, estará ese número de veces en la fórmula. Supongamos un agricultor que únicamente produce para las zonas circunvecinas y que vende sus artículos a los consumidores regionales. En la fórmula aparecerán (M) y (T) una sola vez, pero si esa producción se expande y da lugar a que se mueva varias veces el mismo producto, al pasar del productor al acopiador, de éste al mayorista, de éste al intermediario y de éste al consumidor, el mismo producto entrará varias veces en (T). En, los países de crecimiento económico (T) muestra un movimiento persistente de ascenso, mientras que en aquellos otros en donde hay un estancamiento de la producción, (T) se mantiene constante o decrece.

En la fase ascendente del ciclo económico, (T) tiende a crecer, y el proceso inverso sucede en la fase descendente.

Por otra parte, cuando se integra una producción, el número de veces que el artículo se cambia será menor, porque en lugar de vender el productor ese artículo al mayorista y éste distribuirlo entre los intermediarios, que a su vez lo harán llegar al consumidor, dicha mercadería intervendrá una sola vez en la ecuación del cambio, puesto que es producida, negociada y vendida por una sola empresa.

De ahí que toda vez que se integra la producción o la industria (T) tiende a disminuir.
Un hecho de gran importancia es que la producción (T) no aumenta ni disminuye con la misma intensidad que los medios de pago. Hay un retardo entre el aumento de la cantidad de moneda, los depósitos bancarios y el crecimiento de la producción, por cuanto los primeros se pueden volcar al mercado sin los inconvenientes que implica incrementar la producción.

Cuando ésta ha llegado a su punto máximo, y las fábricas trabajan a plena capacidad, aumentar la producción en esta situación exige ampliar la planta industrial, lo que requiere tiempo, y muchas veces resulta difícil conseguir por la carencia de mano de obra y maquinarias.
Cuando la producción llega a su máximo y no puede ser ampliada, todo estímulo de la cantidad de moneda en la estructura económica del país no da lugar a un aumento correlativo de la producción.
Lo contrario ocurre en la fase descendente del ciclo económico.
De ahí los efectos perniciosos que tiene el acrecentamiento de los medios de pago, cuando no puede aumentar la cantidad de bienes y servicios disponibles en el mercado. El resultado es la inflación con el crecimiento desmesurado de los precios y la reducción del nivel de vida.

 

CRíTICAS A LA TEORíA CUANTITATIVA

 

Se critica la teoría cuantitativa de la moneda diciendo que es de carácter estático, por hacer intervenir un término de la ecuación con otro, haciendo abstracción de los demás, que tienen por su parte movimientos que no pueden explicar la proporcionalidad entre la cantidad de moneda y los precios.
Es que en los períodos de transición, que son los que se consideran en los ciclos económicos, los otros elementos de la ecuación no permanecen constantes, cuando fluctúan dos de ellos.
Además, la teoría cuantitativa de la moneda tiene un concepto rígido de la causalidad. Dice que si aumenta la cantidad de moneda, aumentan los precios, o sea que el factor precio es un elemento pasivo, y el factor moneda, un elemento activo, de modo que la segunda parte (P) (T) de la ecuación está influida por las modificaciones producidas en los medios de pago.

A este respecto, los economistas están en desacuerdo, porque hay muchos que argumentan que muchas veces es (T) quien trae un aumento de (M). Sea de ello lo que fuere, podemos decir que si bien no puede manifestarse que en la práctica se cumpla rígidamente la teoría cuantitativa de la moneda, en el sentido de existir una rigurosa proporcionalidad entre la cantidad de moneda y los precios, no cabe duda que todo aumento fuerte en la cantidad de moneda tiene que reflejarse en una tendencia similar en los precios.
Por lo tanto, cuando aumenta intensamente la cantidad de moneda, tienen que aumentar también los precios, aun cuando la fuerza de crecimiento no sea proporcional.

 

COMPROBACIóN EXPERIMENTAL DE LA TEORíA CUANTITATIVADEL DINERO

 

Un ejemplo práctico que ratifica lo que acabamos de decir, se encuentra en la experiencia monetaria efectuada en .la República de Chile en los últimos años.

El período analizado, que comprende los años 1936 a 1943, muestra un crecimiento acentuado en los medios de pago (billetes en circulación del Banco Central y depósitos a la vista) que se refleja en aumentos apreciables - aunque menos intensos - en los índices de precios mayoristas y costo de la vida.
 
Según Un economista chileno que ha estudiado este problema, el fuerte ascenso de los precios en el año 1942 se debe a un acrecentamiento sensible de los medios de pago y su velocidad de circulación en momentos que se aflojaba la producción; mientras que en el año ]943, el mayor incremento. de las emisiones no ha sido seguido por un alza tan pronunciada' de los precios, porque disminuyó la velocidad de circulación del dinero y hubo un aumento en el volumen de las transacciones.