La inflación y los precios

Es claro que cuando el aumento del medio circulante se hace intenso, la mayoría de los precios siguen una tendencia persistente de ascenso, como lo recuerda la historia monetaria cuando se produjeron aumentos en la producción mundial del oro o en la emisión desenfrenada de papel moneda.

Encontramos tres períodos significativos en que los precios suben fuertemente por el aumento en la producción del oro. El primer período fue cuando se descubrió América y llegaron a Europa los metales preciosos que trajeron una revolución de los precios. El segundo corresponde al descubrimiento de las minas de California, y el tercero, al de las minas de Alaska y Sudafrica.

En todos estos casos, el aumento en la producción de oro produjo un alza acentuada en los precios. Un fenómeno similar se produjo cuando los gobiernos procedieron a emitir papel moneda inconvertible para cubrir sus necesidades de guerra. Bastaría citar como ejemplos, la guerra de Secesión en los Estados Unidos, las guerras napoleónicas en el continente europeo y la primera y la segunda guerra mundial.

En el caso de inflación no todos los precios tienen el mismo ritmo de crecimiento, pues depende de la producción, oferta y demanda de cada artículo la oscilación de los precios particulares.

 

 

DETERMINACION DE LA BASE

 

Entre los asuntos técnicos que deben considerarse al construir un índice de precios, se encuentra en primer lugar la determinación de la base, que generalmente debe ser de un año normal. Antes del gran colapso producido en Wall Street en el año 1929, se acostumbraba a establecer la base de todos los números índices en el año 1913. Posteriormente se fijó en las principales curvas estadísticas norteamericanas como base el año 1926. Después del grave receso económico que asoló a ese país, se volvió a cambiar la base de algunos de sus índices llevándolos a la del período 1935-39.

Tiene importancia la determinación del punto de partida en las curvas estadísticas, porque no es lo mismo tomar de base un período prebélico que uno que está afectado por la política estatal en materia de precios, por el régimen de aduanas y la política fiscal.

A raíz de la segunda guerra mundial se plantea nuevamente el problema de modificar la base anterior, tomando como punto de partida el mes de septiembre de 1939, fecha de iniciación de la guerra. Una vez determinada la base, se da un carácter homogéneo a la serie de precios, haciendo la relación de cada artículo en la fecha que se considera respecto al año básico.

 

Estadísticas, la media y la mediana

 

El segundo problema estadístico consiste en determinar el procedimiento a seguir para agrupar los números índices. Los sistemas más conocidos y sencillos son la media aritmética, la media geométrica y la mediana. Ya hemos dicho que la media o promedio aritmético es la simple suma de los distintos índices parciales que se toman para formar el índice general, dividida por el número de artículos.

Este procedimiento no es conveniente cuando el índice está formado de pocos artículos, algunos de ellos con precios altos y otros bajos, pues el promedio estará afectado por la disparidad grande de precios. Para evitar este inconveniente, existe el promedio geométrico que es la multiplicación de los índices parciales de los que se extrae la raíz correspondiente al número de artículos incluidos.

Para establecer la mediana se ordenan los índices en sentido decreciente y luego se elige el índice que se encuentra en la mitad de la ordenación. La mediana salva el inconveniente de la fluctuación intensa de algunos precios. Si agrupamos tres artículos cuyo valor es de dos, cuatro y ocho, la mediana será cuatro. Si son dos, cuatro y diez, también será cuatro. Ello significa que las fluctuaciones demasiado pronunciadas no afectan la mediana. Estudios serios hechos comparando un número determinado de artículos y aplicando los tres procedimientos arriba citados, muestran que la media aritmética simple da resultados satisfactorios cuando incluye una gran cantidad de productos.

 

LA PONDERACIóN DE LOS íNDICES

La agrupación de los artículos en el Índice general constituye el otro problema que considerar. En principio no parece razonable agrupar, por ejemplo, en las mismas condiciones el trigo y el alpiste, porque no revisten la misma importancia en la producción ni en el consumo. Si se dice que el trigo vale cuatro veces más que el alpiste, tendremos en cuenta su valor distinto al ponderar el índice.

En un índice de precios de consumo, los artículos que lo componen se ponderarán de acuerdo con las cantidades consumidas. Para aclarar este concepto consideramos los índices ya confeccionados de las mercaderías A, B Y C. Supongamos que el consumo de B sea cuatro veces mayor que A, y que el consumo de C supere ocho veces a A. Si a los Índices del año 1940 les damos el peso o ponderación correspondiente a sus consumos, tenemos, multiplicando cada Índice por su respectivo peso y dividiendo su suma por el total de los pesos, el nuevo promedio aritmético ponderado que es igual a 130, mientras que el promedio aritmético simple es de 125.

Mercaderías      índices     Peso       Resultado
A                          155           1          155
B                           56             4         2240
e                          165             8        1320
                             --      --          ----
                        13     1699 -7- 13 - 130

La mayor dificultad que existe en la ponderación, radica en que pueden cambiar los gustos de la población y el consumo de los artículos, que obligará a modificar la importancia que tiene cada artículo en el índice general.