Préstamos de dinero y operaciones bancarias activas: definiciones, tipos y condiciones

También los bancos realizan operaciones por cuenta propia, cuando compran títulos, acciones y obligaciones para su propia cartera, o realizan otras clases de operaciones en que tienen interés directo.
De todas estas operaciones, las realmente importantes son las de recepción de depósitos y su colocación en forma de préstamos. Comencemos el análisis con las operaciones activas.

 

CONDICIONES QUE DEBEN REUNIR LOS PRÉSTAMOS

 

Antes de conceder un préstamo, el banco tiene que asegurarse contra los riesgos que importa cada operación, para lo cual trata de dividir las operaciones no sólo por montos, sino también por actividad o región. No corre el mismo riesgo un banco que tiene invertidos todos sus fondos en una determinada industria o comercio, que otro que ha diversificado su clientela, tratando de obtenerla en los distintos ramos de actividad, ubicados en las diversas zonas geográficas del país.

Esta última tarea se facilita enormemente en aquellos países en donde la banca se encuentra altamente concentrada mediante la existencia de pocos bancos, con una amplia red de sucursales. Es de presumir que se encuentre en mejores condiciones un gran banco con muchas sucursales que uno pequeño radicado en un lugar determinado, no sólo porque el primero tiene una mejor distribución de sus depósitos sino también porque sus préstamos pueden estar mejor clasificados en el sentido de la amplitud de los gremios beneficiados.

Respecto al monto de los préstamos, los bancos deben tener en cuenta la responsabilidad del solicitante, para lo cual fijan límites de crédito que implican la posibilidad por parte del cliente de usar de los recursos del banco hasta la proporción estipulada por el banquero. Dichos límites son distintos según la modalidad bancaria de cada país, las garantías que ofrezca el cliente, la situación general del mercado y la propia situación del banco otorgante, pues éste debe considerar su propia responsabilidad al otorgar los créditos.
Los otros aspectos sobre los que debe reflexionar el banquero son el plazo de la operación y la posibilidad que en caso de apremio, el préstamo pueda ser transformado sin dificultad en efectivo con anterioridad a su vencimiento.

No basta que los préstamos sean a corto plazo y sus vencimientos estén en función de los posibles retiros de los depósitos para que satisfagan los principios de una sana gestión bancaria. Es menester, además, que dichos préstamos reúnan las condiciones indispensables de poder ser ofrecidos al Banco Central cuando existe una necesidad urgente de fondos. Las principales cartas orgánicas de los bancos centrales establecen las condiciones que deben reunir esos documentos para poder' ser redescontados, esto es, para que el Banco Central ponga a disposición del banco redescontante los fondos por el equivalente de los documentos entregados, previa deducción del correspondiente interés, como sucede con todos los descuentos.

Si la cartera del banco comercial no reuniera las condiciones exigidas por el Banco Central, su situación se haría difícil en momentos de pánico, porque le resultaría imposible obtener fondos en otros bancos para cubrir el retiro de sus depósitos.

 

 

Tipos de préstamos

 

 

De acuerdo con la jerga bancaria que impera en los países del Río de la Plata, los préstamos más conocidos son los préstamos a la vista, los documentos descontados y las aperturas de créditos. Los préstamos a la vista, que también se conocen con el nombre inglés de call money, son de reintegro muy rápido, pues pueden ser exigidos por el banco otorgante con un préaviso de 1 ó 2 días. Se otorgan preferentemente a firmas de gran solvencia que generalmente realizan cuantiosos negocios de exportación. Los documentos descontados son los que conceden los bancos previa entrega de una obligación que certifica el compromiso contraído.

La práctica comercial ha impuesto el pagaré, que se llama directo cuando está firmado por el deudor que obtuvo el préstamo del banco y extendido a su orden, y se denomina comercial cuando surge de los negocios habituales del cliente, a quien se lo entregan sus compradores. En este caso, el pagaré comer-
cial va firmado por el comprador a la orden del vendedor, quien lo endosa al banco en donde descuenta dichos documentos. Se trata de papeles típicamente comerciales, pues provienen de la evolución y giro de los negocios del prestatario. Un ejemplo aclarará el carácter de estos pagarés: Una tienda mayorista vende a las tiendas minoristas que constituyen su clientela habitual las mercaderías necesarias para su evolución. Los minoristas firman pagarés con vencimiento a 90 días a favor del vendedor, a quien entregan dichos documentos. Si el vendedor necesita efectivo para el desarrollo de sus negocios, llevará esos documentos a su banco, quien se los descontará en los términos acostumbrados de plaza. Los pagarés serán levantados a su vencimiento por las correspondientes firmas. De no hacerla éstas, responde el endosan te que es el deudor directo del banco.

Las aperturas de créditos, conocidas también como adelantos en cuenta corriente, son otorgadas en cuenta corriente a plazos cortos para satisfacer necesidades circunstanciales de fondos por parte del deudor. Son préstamos transitorios sobre los que se paga intereses por los saldos deudores; además, para responder a la finalidad para la cual han sido concedidos, deben tener alternativamente saldos deudores y acreedores. Los créditos documentarios y las cartas de crédito son los otros préstamos con estas modalidades que los bancos acostumbran otorgar especialmente en operaciones vinculadas al comercio exterior.

Además, existen los préstamos oficiales concedidos a entidades públicas. También existen los préstamos con características hipotecarias, cuyo solo nombre da una idea de que se trata de créditos de amortización algo más lenta que los ordinarios y que los bancos comerciales conceden con carácter esporádico, pues no puede constituir su negocio habitual, por corresponder a los bancos hipotecarios. Hay que mencionar, finalmente, el resto de los préstamos que componen las colocaciones del
banco, formados por los préstamos vencidos, los deudores en gestión y mora y los deudores en arreglos; todos de difícil realización.