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La teoría cuantitativa de la moneda


La teoría cuantitativa de la moneda sostiene que los precios varían proporcionalmente a la cantidad de moneda; o para expresarlo en otras palabras, que hay una relación íntima entre los medios de pago existentes en el mercado y los precios.

Esta teoría ya fue bosquejada por el escritor romano Julio Paulus, 200 años antes de Cristo, al opinar que el valor de la moneda dependía de su cantidad, así como por diversos escritores de la Edad Media y Moderna. También se refirieron a ella en una forma más precisa los economistas de la escuela clásica, Adam Smith, David Ricardo y John Stuart Mill. En fecha más reciente han analizado esta teoría los profesores Marshall, Kemmerer y Fisher. Asimismo, los filósofos Locke y Bume se refirieron en algunos de sus escritos a la relación existente entre la cantidad de moneda y los precios.

 

LA FóRMULA DE FISHER. SUS ELEMENTOS

 

Para facilitar la comprensión de esta teoría, su análisis se hace en dos etapas: la primera, en que interviene únicamente la moneda, y la segunda, en que lo hace el depósito bancario. Los factores que intervienen en la primera etapa son la cantidad de moneda, su velocidad de circulación, los precios y la cantidad o volumen físico de los bienes que se intercambian.

La fórmula es un axioma, porque si se tiene por un lado una cantidad de dinero para comprar una mercadería, es evidente que debe existir una igualdad entre la moneda entregada y el valor monetario del artículo adquirido.

La ecuación de Fisher tiene dos miembros: el monetario y el de productos. El miembro monetario está dado por: M, que es la cantidad de moneda en circulación, y V, que es la velocidad de circulación de dicha moneda. El miembro de productos está formado por los artículos cambiados (q), multiplicados por sus respectivos precios (P)
Luego la fórmula original es:

MV=pq

Para una representación más fácil de la fórmula consideramos que la suma de todos los precios está dada por la letra P, y la suma de todas las cantidades cambiadas, por la letra T.
La fórmula sería entonces:

MV=PT

 

FUNCIONAMIENTO DE LA ECUACióN DE FISHER

Luego M es el total de la moneda en circulación y, V es la velocidad de circulación de dicha moneda, o sea el número de veces que la moneda cambia de manos en un plazo dado. Si suponemos que no se mueve la velocidad de circulación (V), ni los artículos cambiados en el mercado (T), todo movimiento de (M) va a incidir en forma proporcional en (P). Así, si (M) se duplica, (P) también se duplica, siempre que (V) y (T) no se muevan. Todo el razonamiento se basa en el concepto de que si se mueve un factor, se moverá el otro, permaneciendo constantes los restantes.

Si no se mueven (M) ni (T), pero se duplica (V), se duplicará (P). Si (M) se duplica, pero (V) se reduce a la mitad, no modificándose los otros términos de la ecuación, (P) permanecerá constante. Esto significa que si aumenta el doble la moneda en circulación y se reduce su velocidad a la mitad, los precios no serán afectados, siempre que permanezcan constantes los otros términos de la ecuación.
Evidentemente, la fórmula analizada no responde a la realidad del mercado, porque no contempla la función bancaria que es un elemento esencial en la economía monetaria contemporánea; al intervenir en la fluctuación de los precios y en la determinación de los medios de pago.

Para salvar este escollo, se incluyen en la ecuación de Fisher los depósitos a la vista movilizables mediante el uso del cheque, que según ya sabemos desempeña fundan es equivalentes a la moneda y recibe el nombre de moneda bancaria.

El concepto de los depósitos sujetos a cheque está dado por (M'), Y la velocidad de circulación de estos depósitos, por (V').

La ecuación completa queda en esta forma:

MV+ M'V'=PT

La velocidad de circulación de la moneda (V) se mide por el total de pagos hechos en moneda durante el año, dividido por el saldo medio de moneda en circulación en ese período. Es sumamente difícil el estudio estadístico para determinar (V), porque habría que establecer para cada operación si se hizo con cheque o con moneda.

No ocurre lo mismo con la velocidad de circulación del depósito bancario, que resulta fácil determinar al tomar el total de los cheques pagados, o sea los débitos en cuentas corrientes, y relacionarlos con el saldo medio de los depósitos existentes en el período que se analiza.

Supongamos ahora que (M) se duplique y todos los demás términos permanezcan constantes. ¿ Qué pasa con (P)? Se duplica, según la fórmula de Fisher. Pueden hacerse una cantidad de combinaciones, en donde se haga jugar un elemento, permaneciendo constantes los demás. Se puede considerar la posibilidad que no se mueva ningún elemento del miembro monetario y fluctúe sin embargo (P), para lo cual bastará suponer que los artículos cambiados se duplican, caso éste en que (P) tendrá que reducirse a la mitad.
No se discute en la ecuación de Fisher que los medios de pago que se utilizan para pagar los artículos sean igual al precio multiplicado por los artículos cambiados; sino que la fórmula no considera los períodos de transición, que son justamente aquellos en que se producen los movimientos de alza o baja en los precios que modifican los demás términos de la ecuación.