Administración y fiscalización de la sociedad

La administración y fiscalización de las sociedades anónimas estarán, respectivamente, a cargo de uno o más directores y de uno o más síndicos, nombrados por la asamblea general.

La elección de los directores será hecha entre los socios, por tiempo determinado, que no excederá de tres años, sin perjuicio de la revocabilidad del mandato.
Los Estatutos determinarán si, vencido el plazo del mandato, son o no reelegibles, no siéndolo en el caso de que no lo determinaran expresamente.
El primer directorio lo nombran los accionistas reunidos en asamblea constitutiva de la sociedad.

El síndico es la persona designada por la asamblea general para que en nombre de todos los accionistas fiscalice los actos administrativos de los directores e informe anualmente de los resultados de su inspección y vigilancia.

DIVIDENDO.

Es la Única y exclusiva parte de los beneficios sociales. La asamblea anual establecerá el dividendo que corresponda abonar a los accionistas, de acuerdo con las acciones que posean. El dividendo se establece, generalmente, en un tanto por ciento sobre el valor de la acción. Luego, si una sociedad tiene acciones por $ 500 000 totalmente integradas y la asamblea aprobara la distribución de un dividendo del 8 %, cada accionista recibirá, como Única retribución, el 8 % del capital que representa la acción o acciones de su propiedad.
No podrán distribuirse utilidades a los accionistas, sino sobre los beneficios irrevocablemente realizados y líquidos, comprobados mediante el Balance general e Inventario previo.

Los prospectos que publican las compañías incluyen de ordinario la forma en que deben solicitarse las acciones. Todas las solicitudes recibidas se registran en un registro llamado "Solicitudes de suscripción de acciones". 

Si el público solicitara más acciones que las que hubiere resuelto emitir el directorio, puede hacer prorrateos, de acuerdo con las acciones solicitadas, aunque los directores estén facultados para proceder de acuerdo con su criterio.

El importe de lo suscripto se debita a la cuenta Accionistas, ya que al suscribirlo se obligan a su pago íntegro, con crédito a la cuenta Capital suscripto. Al cobrarse dicho importe se debita a Caja, con crédito a Accionistas. Inmediatamente se debita el mismo importe a la cuenta Capital suscripto, con crédito a la cuenta de Capital realizado. En esta forma se tendrá definido plenamente el Capital suscripto y realizado, proporcionando al público interesado un dato importante que demuestre el interés habido en participar en las operaciones sociales. En efecto, si una sociedad hubiese emit.ido acciones por .~ ] 00 000, de las cuales sólo se han suscripta $ 50 000 Y realizado $ 20 000, después de transcurrido cierto lapso, demostraría el poco interés que tiene el público (,n suscribir acciones y la dificultad del directorio en obtener su pago.