El contrato de trabajo y las relaciones laborales

Se discute mucho si el contrato de trabajo entra dentro de la esfera del Derecho civil o si constituye un Derecho autónomo ("nuevo derecho", "derecho social", "derecho obrero", "derecho de trabajo", según las preferencias de cada estadista), en parte original y en parte disgregado del Derecho civil. No necesitamos entrar a resolver ni siquiera a opinar acerca del tema. Bástenos decir que, hasta el presente, la mayoría de los Códigos civiles se han referido a él para establecer normativas en el doble aspecto de lo que solían denominar "locación de obras" y "locación de servicios", Ahora otros Códigos más modernos han establecido preceptos relativos al contrato de hospedaje y al de transporte, y como todos esos conceptos. entran, a mi juicio, dentro del campo del trabajo, considero conveniente dar una idea de. todos ellos, siquiera sea de manera sucinta:

1 - El contrato de ejecución de obra por ajuste -expresión más acertada que la de locación de obra- es aquel en que una de las partes realiza la obra de que se trate poniendo sólo su trabajo o su trabajo y el material, por cuenta de otra persona a cambio de una compensación, generalmente en metálico. Claro es que el contratista de la obra puede ejecutarla  por sí mismo o utilizando el trabajo de otras personas.
EL contratista debe responder durante un plazo determinado de los daños que sufra la construcción por vicios de la misma.

2 - El contrato de hospedaje tiene por objeto el albergue que una persona recibe en casa de otra, y aunque lo corriente sea que en estos contratos una de las partes se dedique a esa clase de negocios en concepto de hotelero, mesonero, posadero o . dueño de casa de huéspedes o pensión, y la otra parte done un precio por el servicio que recibe, nada impide que el convenio de hospedaje se celebre no por un empresario de tales negocios sino por el dueño de una vivienda particular ni que falte la remuneración por la prestación que se recibe. Claro es que en este segundo supuesto, los recíprocos derechos y deberes se habrán de regir por las normas generales de las obligaciones y contratos.

En cambio, cuando el que da el hospedaje lo hace en ejercicio de una actividad habitual y cobrando un precio, los Códigos acostumbran a fijar una regulación especial. como, por ejemplo, la responsabilidad por los objetos o documentos que el huésped le confíe y por los de uso co-rriente que queden en la habitación. Asimismo es responsable de las sustracciones, daños, pérdidas y roturas hechas por sus dependientes y aun por personas extrañas, porque. es lógico que adopte las medidas de selección de su personal y de vigilancia del establecimiento en evitación de que tales hechos se produzcan. Pero, por igual razón, se le debe eximir de responsabilidad cuan-do el robo se produzca por extraños a mano armada o cuando el percance sea debido a caso fortuito o imputable a los propios huéspedes o a sus visitantes.

El equipaje de los huéspedes responde preferentemente del pago del hospedaje y por ello los hospederos tienen derecho a retenerlos en prenda hasta que les sea abonado lo que se les adeude.
En el contrato de hospedaje, aunque se haya estipulado por tiempo determinado, cada una de las partes puede ponerle término cuando quiera, ya que ni el huésped puede estar sometido a las malas condiciones de alimentación o de higiene del establecimiento, ni el hospedero tiene por qué soportar a un huésped escandaloso o de malas costumbres.

3 - El contrato de transporte -cuya legislación detallada es propia de los Códigos de comercio- consiste en el traslado de personas o de mercancías por tierra, agua o aire, y cuando son personas las transportadas, el porteador está obligado a cumplir las condiciones. expresamente pactadas o que consten en los anuncios públicos y a dejarlas sanas y salvas en los puntos de destino. y en las fechas señaladas, excepto en casos de fuerza mayor, suceso fortuito, enfermedad sobrevenida al pasajero o acto determinado por su propia voluntad. En cuanto a las mercancías, también tienen que ser entregadas en buenas condiciones en el sitio y fecha convenidos.

Una modalidad del contrato de transporte es aquella en que el porteado alquila el medio de transporte para conducirlo por sí mismo. Antiguamente era frecuente con respecto a las caballerías y hoy se emplea también para automóviles, aviones o embarcaciones. El viajero, además de satisfacer el precio estipulado, está obligado a tratar las cosas como si fuesen propias, a devolverlas en la forma convenida y a no exceder del objeto o lugar para que se haya hecho el alquiler.

4 - Existen dos formas bien diferenciadas de que unos hombres realicen su trabajo personal por cuenta de otros yaunque los Códigos -salvo el de México- no suelen recogerlas, limitándose :a hablar genéricamente de la locación de servicios, a mí me parece conveniente señalarlas. Una de esas formas es la que se llama trabajo liberal o de pro-fesión liberal y que se caracteriza porque el trabajador (abogado, médico, ingeniero, arquitecto, escritor, artista, artesano, etc.) no pierde su autonomía ni está sometido a la dirección o vigilancia de la persona por cuya cuenta trabaja. No existe, por .tanto, relación de empleador a empleado sino de profesional a cliente.

La relación de trabajo puede ser rescindida en cualquier momento, si bien respondiendo de los daños y perjuicios que puedan ocasionarse con la rescisión. El trabajador autónomo percibirá por su trabajo los honorarios que correspondan, libremente convenidos o arancelariamente fijados. La otra forma de trabajo personal es la asalariada, mediante la cual el trabajador, manual o intelectual, se somete en su labor a la dirección o vigilancia del empleador, a cambio de la retribución particularmente pactada o legalmente establecida. Estos contratos se encuentran sometidos a las condiciones irrenunciables que las leyes sociales establezcan sobre cuantía del salario, reparación de siniestros, duración de la jornada, descansos, despidos, etcétera.

Los trabajadores asalariados son retribuídos, según convenio o costumbre, por mes, por día o a destajo, por comisión o por participación en los beneficios; pero, en todo caso, el pago se ha de efectuar en moneda de curso legal, a fin de evitar los abusos a que da lugar el pago con monedas o vales de carácter particular y que sólo son válidos para hacer compras en proveedurías pertenecientes al mismo empresario. También es admisible qu~ parte del salario se abone en especie, como sucede cuando el trabajador recibe casa o comida o en ambos casos; pero nuevas corrientes sociales tienden a desterrar esa retribución como pago de trabajo.