Sociedades anónimas: el estatuto, la constitución de la asamblea

ESTATUTO
Toda sociedad anonima está regida por un reglamento, que toma el nombre de Estatuto. Este reglamento contiene las ordenanzas, reglas o pactos que se establecen para el gobierno de las sociedades anónimas. No tiene fuerza obligatoria, si no ha sido autorizado por el Poder Ejecutivo.
Los Estatutos deben ser sancionados por las asambleas de accionistas, al constituirse la sociedad, y luego presentados al Poder Ejecutivo para su aprobación. Una vez aprobados, deberán ser publicados durante 15 días en el "Boletín .Judicial" e inscribirse en el Registro Público de Comercio.
La falta de inscripción, hará que los socios no puedan prevalerse de la reforma o ampliación de los Estatutos, ni entre sí ni respecto de terceros.

ASAMBLEA CONSTITUTIVA

Los socios fundadores (que, como dijimos, deben ser por lo menos 10) se reunirán en asamblea con los socios adherentes para decidir la constitución definitiva de la sociedad. Estando conformes, se aprobarán los Estatutos y se nombrará el primer directorio.

Labrada el acta de la asamblea constitutiva, se presentará copia autenticada de la misma a la Inspección General de .Justicia. a efecto de gestionar la personería jurídica.
En la asamblea constitutiva cada accionista tendrá derecho a un solo voto, sea cual fuere el número de acciones que haya suscripto. Esto quiere decir que Únicamente en la asamblea constitutiva de una sociedad anónima predomina el' factor personal, en vez del elemento capital, que, como veremos más adelante, tiene influencia preponderante en las asambleas de las sociedades anónimas.

REGISTRO DE ACCIONISTAS. 

Cada sociedad anónima deberá llevar, además de los libros de contabilidad considerados legalmente indispensables para cualquier otra sociedad comercial, un libro de Registro de Accionistas. Este libro se llevará con las mismas formalidades exigidas para los libros indispensables, es decir, rubricado, encuadernado y foliado, y será puesto a la libre inspección de todo accionista.

ASAMBLEAS. 

Son reuniones periódicas de accionistas para tratar asuntos relacionados con el desenvolvimiento económico de la sociedad.
Pueden ser ordinarias o extraordinanas.
Las ordinarias tendrán lugar, por lo menos, una vez al año, dentro de los primeros cuatro meses posteriores al ejercicio, para:
a)    Discutir, aprobar o modificar los inventarios, balances y memoria que los directores deberán presentar anualmente a los accionistas, y oír el informe del síndico.
b)    Nombrar, cuando corresponda, los directores y síndicos, que deben reemplazar a los cesantes.
c)    Tratar cualquier otro asunto mencionado en la convocatoria.

Las asambleas extraordinarias son convocadas siempre que los directores o síndicos lo juzguen necesario, o cuando sean requeridas por accionistas que representen la vigésima parte del capital, si los Estatutos no exigiesen una representación menor.

A las sociedades que pasen dos períodos sin celebrar asamblea, se les retirará indefectiblemente la autorización para funcionar, debiendo tenerse por no celebrada con la sola omisión de comunicar a la Inspección General de Justicia la convocatoria de sus asambleas.