Montar un negocio: la distribución del espacio físico

En teoría, el objeto de un edificio es el de proteger la maquinaria y equipos de la intemperie y proveer condiciones de trabajo eficientes. Para que un edificio sea una verdadera herramienta de producción, deberá trazarse primeramente su plano y disponer sobre éste la ubicación de las maquinarias, usando plantillas o modelos tridimensionales. Una plantilla es una pieza de cartón formada en escala que representa la superficie de piso cubierta por una máquina. Por ejemplo, si una máquina cubre una superficie de tres pies por seis pies, o sea 18 pies cuadrados, y la escala que se usa es de un cuarto de pulgada igual a un pie, entonces las dimensiones de la plantilla deberían ser de % de pulgada por 1 pulgada. El uso de tales plantillas, que pueden ser movidas rápidamente de una posición a otra, permite determinar con mucha más facilidad la mejor ubicación de las máquinas.

Las plantillas sólo representan dos dimensiones, y no muestran los efectos de la altura de las máquinas en relación con elementos tales como grúas monorriel, techos, correas y poleas. Para indicar esta relación deberán usarse modelos en escala tridimensional. Es mucho más fácil hacer cambios sobre el papel que después que se ha efectuado la construcción, y el uso de plantillas o modelos tridimensionales hace que sea mucho más fácil ver la disposición de lo que sería si no se usase este método.

Al proyectar la disposición, hay ciertas normas o ideales que, si son cuidadosamente considerados, resultarán de gran valor. Entre estas normas o ideales están los siguientes:

 

  • 1 Corriente de trabajo directa.
  • 2 Movimientos cortos y accesibilidad.
  • 3 Disposición flexible.
  • 4 Adecuada provisión de servicios.
  • 5 Consideración de una inspección apropiada.

En general, la disposición de un negocio deberá ser tal que el proceso del trabajo sea directo, sin retrocesos. El ideal es que la primera operación comience en una punta de la fábrica y que la última sea efectuada en la otra punta. Esto no significa que necesariamente tal disposición deba seguirse rígidamente, pues el mismo objetivo podrá ser logrado haciendo que el trabajo se desarrolle a lo largo de las paredes de un edificio, siempre que no ocurran retrocesos. Las líneas de la corriente podrán ser en forma de U, S, E, O o variaciones de estas letras, según así convenga. La corriente directa se obtiene generalmente cuando se acaba de construir el edificio; pero cuando se agregan máquinas o equipos, cuya colocación correcta exigiría normalmente la reordenación de las ya existentes, entonces las máquinas nuevas se colocan en cualquier otra parte donde haya lugar. Cuando se sigue este procedimiento, generalmente se pierde todo vestigio de corriente directa de trabajo.

Cuando se colocan las máquinas, es de especial conveniencia que los movimientos entre operaciones sean tan cortos como se pueda, y que todas las máquinas y equipos sean fácilmente accesibles. Si los movimientos son largos, se malgasta lugar, y si las máquinas son inaccesibles, los costos de producción aumentan, debido a que el tiempo necesario para llevar a cabo las operaciones se alarga.

Como los modelos de un producto cambian, y estos cambios requieren redistribución de la maquinaria, a los efectos de asegurar un flujo de trabajo directo, frecuentemente se hace necesario efectuar cambios en la ubicación de los equipos. Con el fin de que estos cambios puedan ser llevados a cabo en forma rápida y económica, la administración moderna construye las máquinas, equipos, etc., teniendo esto en cuenta. Por ejemplo, las máquinas propulsadas por motores individuales hacen que sea posible trasladar máquina y motor con el mínimo de dificultad. Los pisos de muchas fábricas están formados por una red de cables, caños, etc., lo cual hace posible conectar una máquina en cualquier parte a la línea de energía, dentro del área de trabajo, teniendo siempre a mano todos los servicios requeridos por la máquina, tales como energía, soluciones lubricante s, aire comprimido, etc.

La producción requiere herramientas y materiales. Asimismo, son necesarios lavatorios y baños, espacios adecuados para el recibo y despacho de mercadeo rías y, en muchos casos, también lugares para inspección. Todos éstos deberán estar situados en forma tal que sean rápidamente accesibles a los hombres y las operaciones que éstos ejecutan, de modo que no haya pérdida de tiempo.

El trabajo debe ser vigilado, y los capataces deberán estar ubicados en forma tal que puedan ser fácilmente accesibles al personal. Si las secciones que debe vigilar un solo capataz están des-parramadas en varios pisos de una fábrica, será difícil efectuar una inspección correcta.