Condiciones para el negocio propio

 

CONDICIONES DE VENTILACIÓN

 

La provisión de condiciones apropiadas de ventilación es deseable, tanto desde el punto de vista del material y de las máquinas, como del trabajador. Hilados demasiado secos o demasiado húmedos, por ejemplo, pueden causar roturas o un producto irregular. Una sequedad excesiva en un establecimiento de manufactura de cigarros, provocará la separación de las hojas de tabaco, que no podrán ser usadas. En algunos casos, como en la panificación, es conveniente controlar, tanto la temperatura como la humedad de la masa, si se desea un producto final uniforme.

Los trabajadores también se ven afectados por la temperatura y la humedad. En los días calurosos y húmedos, les será difícil trabajar, y a menudo resuelven por propia cuenta dejar el trabajo si el calor les resulta excesivo. En las fábricas con ventilación mal graduada, frecuentemente los resfrías dan por resultado pérdidas de tiempo; también muchas personas se ven afectadas por alergias de una u otra clase. En las fábricas donde existen instalaciones totales de aire acondicionado, el aire se filtra pasándolo a través de una lluvia de agua y de una serie de placas deflatorias que lo limpian de toda impureza, polvo o polen, reduciendo en esta forma las pérdidas de tiempo o las mermas de producción debidas a esas razones. En todas las fábricas deberá recalcarse muy especialmente la provisión de las mejores condiciones prácticas de trabajo, debido a que ellas constituyen
la base de una producción eficiente y aumentan los deseos del trabajador por permanecer en esa tarea.

 

 

ILUMINACIÓN

 

En una fábrica, además de la correcta ubicación de la maquinaria, debe contemplarse la provisión de iluminación adecuada. La iluminación en una fábrica encara dos formas principales, la natural y la artificial. 

El primer problema que se plantea es el de asegurar la mejor iluminación natural. Ciertas características propias del edificio, tales como su superficie de ventanas o el uso de techos quebrados en forma de sierra, ayudan a la obtención de grandes superficies de iluminación. Ésta puede ser aun mejorada pintando, tanto las paredes como la maquinaria, de colores que, como el blanco, reflejan la luz, en vez de absorberla. Si el edificio se encuentra cercano a otro, separado sólo por un pasaje angosto entre ellos, el pintar las paredes del otro edificio ayudará a reflejar la luz dentro del primero. La altura de los techos, como también las dimensiones del local, afecta a la cantidad de luz que se reflejará dentro de él. Una forma efectiva de aumentar el caudal de luz natural que penetra en un edificio es mantener, tanto las ventanas como las superficies que reflejan la luz, perfectamente limpias. Para las operaciones que requieren luz natural de mucha intensidad con un mínimo de reflexión, se recomienda su ubicación a lo largo de las ventanas, sobre el lado del edificio que reciba más el sol. El uso de propulsión mediante motores individuales elimina las sombras causadas por poleas y transmisiones, y tiende a proporcionar una luz más uniformemente difusa, detalle que reviste tanta importancia en cualquier taller o fábrica, y que se traduce en la mejor y mayor producción.

En el caso de la iluminación artificial, la selección del tipo de luz, como así también la ubicación de los reflectores, es importante. Actualmente se puede obtener iluminación incandescente, como así también muchos tipos de iluminación fluorescente. En este momento, la luz fluorescente se está usando con profusión, debido a que se puede obtener la misma cantidad de luz a menor costo, y debido también a que su luz es relativamente fría y, por lo tanto, reduce la carga agregada al sistema de aire acondicionado, en caso de que éste se use.

La ubicación de los reflectores ha de asegurar la iluminación del local como si fuera una unidad y con la misma intensidad de luz; podrán también usarse, dentro de ese local, luces individuales para cada máquina. Estas últimas son utilizadas cuando se requiere luz de gran intensidad sobre una superficie pequeña, como sería el caso de las máquinas de coser. Si se usa iluminación local, ésta deberá ser reforzada por iluminación general.
La iluminación, por otra parte, puede ser directa, semidirecta e indirecta. En la iluminación directa no interviene superficie alguna entre la lámpara y el lugar de trabajo; en la iluminación indirecta hay un reflector opaco entre la fuente de luz y el lugar de trabajo, el cual refleja la luz hacia el techo o un reflector superior, el cual, a su vez, la refleja hacia el lugar de trabajo. La iluminación indirecta produce una luz suave y uniformemente difusa, que no molesta a la vista, y es de uso general en bancos y grandes tiendas. Existe aun otro tipo de iluminación: el semidirecto, en el cual el reflector que se encuentra entre la fuente de luz y el lugar de trabajo es translúcido, en vez de ser opaco, como ocurre en el caso de la iluminación indirecta. La tendencia en la iluminación moderna es proveer muchas fuentes de luz de intensidad relativamente baja, en lugar de pocas de gran intensidad.
Las cualidades de una buena iluminación son:

  • 1 Intensidad o cantidad de luz adecuada.
  • 2 Una difusión adecuada de la luz sobre el área de trabajo.
  • 3 Ausencia de resplandor.
  • 4 Color de luz apropiado.
  • 5 Iluminación que no sea perjudicial.

La mayor parte de la gente, al pensar en el problema de la luz, lo hace principalmente con referencia a la cantidad o intensidad de luz. En los últimos años prevaleció la tendencia a proporcionar intensidades de luz mucho mayores de las que se suponían necesarias anteriormente. Por ejemplo, 12 bujías era casi la más. alta cantidad recomendada; en la actualidad, son comunes intensidades de 40 a 80 bujías. Una iluminación adecuada aumenta la producción, mejora la calidad, reduce las enfermedades de los ojos y hace que el trabajo sea más seguro. En general, una buena ilu-minación es una de las mejores inversiones que pueda hacer un gerente.